
Paredes de carbono que capturan CO2, fuselaje de avión con termoplásticos y construcción naval modular en JEC World París

Los materiales compuestos demuestran su potencial un año más en el JEC World 2025, el mayor evento sobre esta industria celebrado en París. Entre los ganadores al Premio a la Innovación, se ubican algunos de los proyectos colaborativos más creativos y de vanguardia y, por tanto, algunas guías de la dirección hacia la que se encamina el sector. Materiales de carbono que remplazan el hormigón, la automatización de la fabricación de componentes ultraligeros en 3D, el desarrollo de gemelos digitales para optimizar la producción o tecnologías sostenibles en el ámbito eólico son algunas de las innovaciones más destacadas que instan a mejorar los procesos industriales mientras que se reduce la huella de carbono.
Francia se sitúa, y no por útlima vez, entre los ganadores con el proyecto ZEBRA, de la mano de la empresa IRT Jules Verne, cuyo objetivo es demostrar la viabilidad técnica, económica y ambiental de las palas termoplásticas en turbinas eólicas, un tipo de pala especial impulsada por materiales compuestos. Este enfoque de diseño ecológico se basa en la fabricación de palas con resina Elium y telas Ultrablade, que ya han demostrado su capacidad en varias pruebas a escala real. El proyecto también ha desarrollado procesos de reciclaje para recuperar fibra de vidrio, optimización del uso de materias primas y generar materiales reciclados.
Otra ganadora europea es la empresa TechnoCarbon Technologies, que ha desarrollado CFS (Piedra de Fibra de Carbono), un material innovador que reemplaza el hormigón tradicional con una solución sostenible y altamente negativa en carbono, es decir, no lo contiene. Este material combina piedras de carbono negativo y fibras de base biológica, lo que le permite que cada metro cuadrado de pared de CFS capture 59 kg de CO2, mientras que una pared de cemento convencional liberaría 98 kg de CO2. Las paredes construidas con CFS cuentan con una estructura reforzada con fibra de carbono de base de algas y una capa intermedia de biocarbón granulado, que aísla y mejora la eficiencia térmica. Además de su impacto ambiental positivo, este material es ligero, escalable y adecuado para una amplia variedad de aplicaciones en la construcción sostenible.
Desde Corea del Sur, Ilusin Composites ha desarrollado una tecnología revolucionaria para el reciclaje de compuestos de fibra de carbono (CFRP) mediante pirólisis por inducción (IH). Este método aprovecha campos magnéticos de alta frecuencia para calentar rápidamente las fibras de carbono a través de la incineración de su núcleo sin dañar la estructura de la fibra. En comparación con métodos tradicionales, como el uso de solventes o aire caliente, la tecnología de Ilusin es 100.000 veces más eficiente en el consumo de energía y permite recuperar fibras con el 96 % de su resistencia original. Además de reducir drásticamente los residuos, de esta forma, también disminuye los costes de producción y fomenta un modelo de economía circular en la industria de los materiales compuestos.
Otra de las galardonadas es CIMNE (Centro Internacional de Métodos Numéricos en Ingeniería), organización española que ha liderado el proyecto FIBRE4YARDS. Introduce tecnologías innovadoras en la construcción naval mediante procesos automatizados y un enfoque modular. La implementación de herramientas de diseño avanzadas, moldes reutilizables y nuevos materiales compuestos ha permitido mejorar la eficiencia de producción y reducir costes. Además, el proyecto incorpora un gemelo digital del astillero y sensores inteligentes para optimizar la fabricación y minimizar el impacto ambiental.
Una empresa australiana también se consagra como una de las ganadoras con un innovador sistema de gemelo digital para la inspección y simulación de componentes compuestos. New Frontier Technologies ha utilizado unas imágenes de tomografía computarizada (TC), que es la tecnología que se utiliza en los rayos X, que detecta defectos micrométricos y genera, a su vez, modelos detallados de evaluación del rendimiento de las piezas. Mediante esta tecnología, de alta resolución y aprendizaje automático, es posible mejorar la calidad de los compuestos, reducir defectos, optimizar costes de producción y minimizar desperdicios.
Aeronáutica y movilidad sostenible
Airbus ha sido uno de los premiados por su innovador fuselaje hecho con materiales compuestos termoplásticos, que es uno de los elementos estructurales principales de los aviones. Desarrollado con un consorcio de 12 organizaciones europeas, su demostrado es la plataforma más grande del mundo en este ámbito, pues permite explorar más de 40 innovaciones para mejorar la fabricación de aviones. Entre sus beneficios, destaca la reducción de emisiones de CO2, entre 180 y 540 kg por vuelo, la soldadura de termoplástico sin polvo, menor uso de materiales adicionales y mayor automatización de procesos.
Loop Technology también ha sido galardonado por FibreLINE, un sistema automatizado para la producción de estructuras compuestas a gran escala. Este sistema acelera la fabricación de fibra de carbono y otros materiales en sectores como la aeronáutica, defensa y energías renovables. FibreLINEcorta, ordena y coloca el material en un molde, donde se inspecciona y calienta antes de su procesamiento final. Su tecnología central, FibreFORM, permite dar forma a piezas complejas en 3D con gran precisión sin dañar las fibras. Así, la compañía inglesa mejora la capacidad de la compañía inglesa de repetir, escalar y reducir el espacio necesario en fábrica, además de facilitar el ensamblaje posterior.
Por su parte, JLR, de nuevo inglesa, ha sido reconocido por su modelo especializado en descarbonizar la fabricación de componentes compuestos para la industria automotriz. El proyecto SOCA reduce la huella ambiental en un 55% mediante el uso de materiales sostenibles y nuevas tecnologías, mientras que mantiene un rendimiento estructural y ahorro de peso. El proyecto demuestra cómo los compuestos pueden competir con el aluminio en impacto ambiental y costes, lo cual permite la reducción del CO2 en un 70% y precios competitivos a gran escala.
Al igual que TechnoCarbon Technologies, otra compañía alemana ha sido premiada por su tecnología de modelo de sándwich termoplástico, que permite la fabricación automatizada de componentes moldeados en 3D con una estructura ligera y eficiente. El potencial de la propuesta de Fraunhofer se ha demostrado con la producción de una cubierta de compartimento de almacenamiento para la cabina de un camión. La tecnología no solo reduce el consumo de material y optimiza la estabilidad estructural, sino que también facilita la producción a gran escala y permite el reciclaje de los componentes fabricados.
Diseño y manufactura
Entre las innovaciones con materiales compuestos también destaca una empresa que fabrica tablas de surf: Kanoa. La empresa francesa ha revolucionado la fabricación de tablas con su tecnología de laminado 3D, que mejora la resistencia mecánica y elimina la necesidad de utilizar consumibles en el proceso de producción. Para ello, emplea materiales de base biológica y reciclada, por lo que reduce la huella de carbono del producto y, finalmente, consigue producir tablas de surf completamente reciclables y con una vida útil prolongada. Su cadena de suministro también es sostenible, puesto que minimiza también las emisiones de CO2 en el proceso.
La corporación tailandesa Cobra ha diseñado y fabricado una innovadora gama de muebles a base de fibra de carbono con resinas reciclables. Su proyecto incluye una mesa de reunión y un taburete de bar, desarrollados con materiales reciclados y residuos de producción, que los hacen más ligeros y resistentes. Por una parte, la mesa Liana incorpora carbono de alto módulo, mientras que el taburete Loop utiliza una estructura de plástico reciclable recubierta con fibra de carbono.