
Las telecos europeas exigen tumbar las barreras legales de la UE a las fusiones para reimpulsar el desarrollo tecnológico

Barcelona se convierte, un año más, en epicentro tecnológico del sector de las telecomunicaciones globales con el Mobile World Congress (MWC), que se celebra del 3 al 6 de marzo. Será esta una feria atípica, marcada por un contexto geopolítico agitado y convulso, “lleno de cambios políticos, sociales y tecnológicos, que implican poner las luces largas», según afirmó el secretario de estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, Antonio Hernando Vera.
Con la nueva Comisión Europea clamando contra las políticas comerciales de la administración Trump y prometiendo resolver gran parte de las trabas del sector de las telecomunicaciones europeo, las grandes telecos no bajan la guardia y han dado un tirón de orejas para exigir reformas legales que reimpulsen el sector. Marc Murtra, recién estrenado presidente de Telefónica, ha dado muestra de su apoyo a las fusiones en Europa: “operamos en un mercado fragmentado, que es como jugar al fútbol con una mano atada a la espalda; si nos desatan la mano, marcaremos unos cuantos goles”.
Este discurso ha sido compartido también por Vofadone (con Margherita della Valle), Orange (Christel Heydemann) y Deutsche Telecom (Tim Höttges) en un debate público en el MWC. Ponen el foco en la pérdida de competitividad frente a Estados Unidos o China debido a esta fragmentación, protegida por la Comisión Europea para garantizar una gran competencia en los mercados en beneficio de los clientes. Esta posición ha frenado fusiones, propiciando que las telecos europeas no tengan el tamaño suficiente para impulsar su propia tecnología. Exigen, así, reformas legales urgentes que permitan dar alas al desarrollo tecnológico europeo.
“No es normal estar en una industria en la que los operadores tienen que decir: ‘por favor, déjennos invertir; por favor, déjennos mejorar la experiencia al cliente; por favor, déjennos ofrecer más servicios; por favor, déjennos contratar a más gente y asumir riesgos; y por favor, déjennos liberar a algunas de nuestras personas que trabajan sólo con la regulación para centrarse en crear tecnología’, según Murtra.
Una posición que no sorprende a nadie, pero que presiona una vez más a la Comisión Europea a tomar partido de forma apremiante. El Informe Draghi ya reflejó los riesgos del desfase tecnológico de España con respecto a EEUU y China, y la Comisión mostró su voluntad de recuperar posiciones en la Brújula de Competitividad (con anuncios como la intención de invertir más de 200.000 millones de euros en IA anunciada en febrero por Ursula Von der Leyen). Pero es momento de pasar a la acción.
Choque de bloques también en el MWC
El enviado de Trump al MWC, Brendan Carr, presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones, aprovechó también su intervención para cargar duramente contra la regulación tecnológica. Además, criticó la Ley de Servicios Digitales, que obliga a los gigantes de internet (en su mayoría estadounidenses) a frenar la desinformación. «Es un régimen regulador que impone normas excesivas, va en contra de nuestra tradición de libertad de expresión y de nuestras empresas; y las defenderemos», remarcó.
Una postura que choca de lleno con sectores críticos hacia las políticas estadounidenses. El influyente orador y empresario Scott Galloway denunció la idolatría de multimillonarios tecnológicos como Elon Musk: “en EEUU hemos decidido que los ricos son otra clase sujeta a otras normas que los demás». Además, les acusó de «cobardes» por alinearse a los designios de la Administración Trump. Y terminó con una curiosa dedicatoria a magnates como Sam Altman (OpenAI), Jeff Bezos (Amazon) y Tim Cook (Apple): “¡que os follen!”.
Un choque de bloques que va in crescendo en un contexto de guerra comercial, que no hace más que alimentar ese clima de alarma entre el sector teleco europeo, que vuelve a exigir públicamente un giro regulatorio para poder hacer frente a los titanes casi monopolísticos de EEUU y China.
El Mobile del 5G y la IA
El WMB 2025 espera superar los 101.000 asistentes, que podrán conocer a más de 2.700 empresas expositoras, cifra récord del evento. Una feria que sigue siendo la joya de la corona para Barcelona y que abre sus puertas a compañías como Huawei, Ericsson, Qualcomm, Telefónica, Deutsche Telekom, Orange o Intel.
Los protagonistas de este año serán, de nuevo, el 5G y con un gran impulso la inteligencia artificial. Este año no habrá ningún ejecutivo de primera línea de gigantes como Meta, Google, Microsoft o Netflix, pero sí grandes nombres del sector como Peggy Johnson, directora ejecutiva de Agility Robotics; el informático teórico Jürgen Schmidhuber, apodado «el padre de la IA moderna», o estrellas emergentes como Arthur Mensch, cofundador de Mistral AI (la ‘startup’ francesa que aspira a competir con OpenAI), o Aravind Srinivas, director ejecutivo de Perplexity AI. También estará el cofundador de Apple, Steve Wozniak, y figuras como el ajedrecista Garry Kasparov.
Se esperan novedades sobre teléfonos móviles pero, sobre todo, nuevas tendencias del sector, como el uso de agentes inteligentes. En clave catalana, Eurecat presentará Jana, un ejemplo de robot asistencial capaz de reconocer rostros y analizar el entorno para establecer una conexión natural con las personas, con el objetivo de facilitar la comunicación en entornos clínicos.