Radar Atlas
Radar Atlas 21/02: más cerca de guardar datos en cristal, la innovación europea en el microscopio y la era de las startups sin pantalla
Tan rompedor puede ser el nuevo avance del proyecto Silica en el que Microsoft viene trabajando varios años y busca almacenar información en cristal, como el impacto de la IA en el diseño de las nuevas aplicaciones, a eso sumamos dos análisis diferentes sobre por qué Europa no innova y el informe sobre el índice de competitividad de España

Sabes que tenemos especial debilidad por el Proyecto Silica de Microsoft, cuyo objetivo es codificar datos en vidrio mediante láseres de femtosegundos, para preservar la información durante 10.000 años. El vidrio es un material de almacenamiento de datos permanente, resistente al agua, al calor y al polvo, pero los avances de Silica se producen de forma muy lenta. Una publicación reciente en Nature expone, sin embargo, un paso que puede ser sustancial para llevar la tecnología más allá de la costosa sílice fundida, incorporando el vidrio de borosilicato común, un material presente en utensilios de cocina y puertas de hornos.


El sesgo de suma cero se refiere a la tendencia a creer que cualquier cosa ganada por un lado se pierde por el otro, cuando en realidad existen muchas posibilidades de lograr escenarios en los que ganen todas las partes (win-win). Esta investigación se centra en analizar qué desencadena ese sesgo y pone el foco en la política, convertida ya en un hervidero de creencias de suma cero. Muestra que los marcos políticos interfieren en el proceso de resolución de problemas per se, limitando la forma de pensar de los participantes sobre el espacio de posibles soluciones.

España en los Índices de Complejidad Económica y de Complejidad de Producto
El Índice de Complejidad Económica (ECI) y el Índice de Complejidad de Producto (PCI) son, respectivamente, medidas de la intensidad relativa del conocimiento de una economía o un producto. En la última versión de este informe, correspondiente al cierre de 2024, se proporcionan estimaciones de la complejidad económica basadas en datos comerciales, patentes y publicaciones de investigación. Estas tres medidas de complejidad ofrecen una mejor capacidad para explicar el crecimiento económico futuro que las medidas de la complejidad comercial por sí solas.

La filosofía de lo que hace que algo sea un gran producto esté cambiando a raíz de la aparición de las aplicaciones vinculadas a la IA generativa. Los autores no quieren decir literalmente que la próxima oleada de startups vaya a funcionar sin pantalla, aunque no descartan que sea posible. Las empresas de IA más visionarias en la capa de aplicaciones han llegado una conclusión clave: la próxima generación de productos no ganará captando la atención, ganarán eliminando por completo la necesidad de atención.

El editor gerente de Works in Progress, Pieter Garicano, cree que las empresas punteras de Europa están quedando muy por detrás de la frontera estadounidense debido a las restrictivas leyes laborales. Si resulta caro despedir a personas, los empleadores evitan crear empleos que podrían descontinuar posteriormente, como los vinculados a la innovación, que implica experimentación y riesgo. Es más probable que los empleos en áreas innovadoras de la economía se eliminen en Europa antes que los de otros lugares. Los altos costes de indemnización crean un incentivo fundamental para que las empresas europeas eviten áreas innovadoras y se concentren en otras seguras e invariables. A largo plazo, esto es una receta para el declive, en su opinión. ¿Qué ha pasado cuando llegan crisis de liquidez? Pues eso.

Por qué Europa no tiene un Tesla II: la economía política del déficit de innovación pionera
El estancamiento económico de Europa y su declive en la posición global se deben a su fracaso para liderar la innovación pionera, ya que Estados Unidos y, cada vez más, China han producido las nuevas tecnologías revolucionarias de la última revolución industrial. En este artículo, los autores analizan las causas de este problema de innovación: cuestiones interrelacionadas en la estructura de las instituciones de innovación, educación, geografía, finanzas y mercados, todas ellas con profundas raíces políticas. Solo superando su brecha de innovación pionera, sin abandonar los objetivos de su modelo social, Europa podrá lograr crecimiento, relevancia global y estabilidad social en una era de competencia geopolítica y tecnológica intensificada.