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Michelin impulsa desde Aranda la trazabilidad con RFID de bobinas gracias a un proyecto Sherpa de Atlas Tecnológico

La iniciativa aplica una metodología de acompañamiento experto para seleccionar soluciones tecnológicas, optimizar el control de activos industriales y avanzar en la trazabilidad interna

María José
María José Martínez Modelo
Departamento de Comunicación - Atlas Tecnológico
29-04-2026

Este proyecto Sherpa desarrollado para Michelin en su planta de Aranda tenía como objetivo principal implantar una solución de localización de bobinas y materiales de acondicionamiento, que permitiera mejorar el control de los activos industriales, reducir costes asociados al mantenimiento y avanzar en la trazabilidad interna de los materiales. En este caso, los proveedores tecnológicos optaron por un sistema de localización RFID, combinada en algunos casos con Bluetooth BLE AoA, y en otros con lectores integrados tanto en las carretillas como en las máquinas. Esta iniciativa se enmarca dentro del programa D Experience, un proyecto desarrollado por Innolandia en colaboración con Atlas Tecnológico para Michelin, que tiene como objetivo aplicar metodología ‘Design Thinking’ en sus procesos operativos.

El modelo Sherpa forma parte de la metodología desarrollada por Atlas Tecnológico para acompañar a empresas industriales en la selección y definición de soluciones tecnológicas. Este enfoque se basa en la intermediación entre cliente y proveedores, la estructuración del reto tecnológico y la organización de un proceso de comparación de alternativas que permite avanzar hacia decisiones fundamentadas en criterios técnicos, económicos y operativos.

Un proyecto Sherpa se concibe como un proceso de acompañamiento en el que Atlas Tecnológico coordina la relación entre empresa cliente y ecosistema de proveedores. El equipo de gestión define el alcance del reto, organiza las interacciones con los proveedores seleccionados, supervisa la presentación de propuestas y elabora un análisis comparativo final. Esta dinámica permite ordenar el proceso de decisión y facilitar la evaluación de soluciones tecnológicas en entornos industriales complejos.

En el caso de Michelin, el proyecto se centra en la creación de un sistema de seguimiento de materiales en planta, en este caso bobinas. El punto de partida es un cuaderno de cargas elaborado a partir de las necesidades operativas identificadas junto al equipo industrial. A partir de este documento, se inicia un proceso de selección de proveedores tecnológicos capaces de dar respuesta al reto planteado.

El equipo de Atlas Tecnológico realiza un proceso de scouting que identifica varias empresas con capacidades adecuadas. Tras una fase de análisis inicial, se seleccionan proveedores que participan en sesiones de toma de requerimientos junto a Michelin. En estas reuniones se comparten especificaciones técnicas, se resuelven dudas y se concreta el alcance de las propuestas.

Los proveedores elaboran posteriormente sus soluciones técnicas y económicas. Estas propuestas se presentan en reuniones organizadas con el cliente, lo que permite comparar distintos enfoques tecnológicos, arquitecturas de sistema y modelos de implantación. El análisis se centra en la solución propuesta, la capacidad de la empresa y la estructura económica del proyecto.

La fase de evaluación se desarrolla mediante un sistema comparativo que ordena las propuestas según su adecuación a los criterios definidos por Michelin. El equipo de Atlas Tecnológico analiza cada alternativa y elabora un informe final que recoge las opciones disponibles, organizadas según su nivel de idoneidad para el proyecto.

Este proyecto se centra en una primera fase de desarrollo de prototipo, que permite validar la solución de geolocalización en un entorno controlado dentro de la planta de Aranda. La segunda fase contempla la implantación de la solución final, con una estimación económica orientativa que depende de los resultados obtenidos en la fase inicial.

Las soluciones evaluadas incluyen tecnologías de localización RFID mediante etiquetas, sistemas de lectura, dispositivos de comunicación y plataformas de integración de datos. La valoración incorpora la robustez técnica de cada propuesta, la experiencia de los proveedores en entornos industriales y la capacidad de escalado de la solución.

El modelo Sherpa permite estructurar el proceso de selección tecnológica y facilita la toma de decisiones al ofrecer una visión ordenada de las alternativas disponibles. La coordinación entre cliente y proveedores se realiza en fases definidas que permiten avanzar de manera progresiva desde la definición del reto hasta la selección final del proveedor.

Beneficios de los proyectos Atlas 

Atlas Tecnológico desarrolla cuatro tipos de proyectos que se adaptan a distintos niveles de acompañamiento y complejidad, según las necesidades de cada empresa cliente.

El proyecto Rumbo se orienta al análisis inicial de la necesidad y a la identificación de posibles proveedores tecnológicos. En esta modalidad se define el punto de partida del reto y se realiza una primera exploración del ecosistema de soluciones disponible.

El proyecto Sherpa, aplicado en este caso de Michelin, incorpora un nivel de acompañamiento mayor. Atlas Tecnológico asume un papel activo en la selección de proveedores, la organización de sesiones de trabajo, la validación de propuestas y el apoyo en la justificación técnica y económica de las soluciones presentadas.

El proyecto Sr Lobo amplía la participación del equipo de Atlas a todas las fases del proceso. Este modelo incluye el seguimiento de la ejecución del proyecto, la coordinación continua con los agentes implicados y la supervisión de indicadores asociados al desarrollo de la solución.

El proyecto Alfa se destina a situaciones en las que la empresa se enfrenta a escenarios sin referencias previas. Este modelo proporciona un acompañamiento integral que abarca la definición del reto, la exploración del ecosistema tecnológico, la selección de soluciones y el seguimiento completo de su evolución.

Estos cuatro modelos permiten ajustar el nivel de intervención al grado de complejidad de cada proyecto. La estructura modular de la metodología facilita la conexión entre industria y tecnología, optimiza la gestión de recursos internos y ordena el proceso de toma de decisiones en proyectos de transformación tecnológica.