Las Claves de los Expertos

Los ingenieros industriales de Asturias lanzan el primer gran mensaje del Collaborate Oviedo: "la Ley de Industria es urgente"

José Esteban Fernández, decano del Colegio de Ingenieros Industriales de Asturias, cuya implicación en el éxito del Collaborate Oviedo está siendo fundamental, reclama en conversación con Eugenio Mallol más agilidad a la Administración en la concesión de licencias, pide que el silencio administrativo deje de ser una fuente de incertidumbre e invita a colaborar con un tejido industrial asturiano abocado a la transformación tecnológica

06-02-2026

El decano del Colegio de Ingenieros Industriales de Asturias, José Esteban Fernández.

Eugenio Mallol.-El ecosistema de Atlas Tecnológico reúne a empresas industriales y de servicios tecnológicos. ¿Qué tipo de aliados busca Asturias en ambos mundos?

José Esteban Fernández.-Asturias viene de una reconversión industrial muy fuerte que se produjo básicamente a finales del siglo pasado y que duró muchos años porque los tres pilares fundamentales en nuestra economía históricamente fueron la minería, la siderurgia y el naval. La minería ha cerrado prácticamente todos los pozos y todas las actividades asociadas. En el caso naval, la reconversión eliminó casi por completo la fortaleza de los astilleros ubicados en Gijón y, en estos momentos, disponemos de dos astilleros de tamaño medio, aunque están en una línea muy competitiva. Y la siderurgia sigue siendo un elemento tractor fundamental, porque a su alrededor se mueve un tejido industrial metalmecánico con una cadena de suministro que tiene mucha fortaleza histórica.

Claro, eso mismo es también una debilidad para la propia transformación de la industria, que necesita adaptarse a la competencia no solo nacional, sino también internacional, e incorporar las tecnologías 4.0 y los avances en digitalización. Sin duda, en este momento, la mayoría de las empresas requieren de apoyo para ser más competitivas. Otras ya están funcionando con ese planteamiento desde hace un tiempo, afortunadamente, empresas emergentes, en sectores que ya no echan humo, por decirlo de alguna manera, sino que son básicamente de conocimiento y con una visión mucho más abierta.

Eugenio Mallol.-Otros ámbitos geográficos de nuestro país han vivido crisis similares y la industria no ha sido capaz de hacer ese proceso. ¿Cuál es la estrategia para conseguirlo en vuestro caso?

José Esteban Fernández.-Este tipo de procesos son largos, muy sostenidos en el tiempo y dejan a muchas personas, empresas e ideas en la cuneta, porque ya no sirven para lo que necesitamos hoy y, sobre todo, para lo que tenemos que abordar a muy corto plazo, ni siquiera a medio plazo. Hoy nuestra agencia fundamental vinculada con el tejido empresarial es Sekuens que está dentro de lo que es el paraguas de la Consejería de Ciencia, Industria y Empleo. Los ejes estratégicos se fueron empujando y la sociedad se ha ido mentalizando, incluido el propio tejido empresarial, gracias también a la universidad, los centros tecnológicos.

Esa transformación ha empezado a dar frutos. Hay que ser optimistas, la vía en la que se está trabajando sin duda nos mantendrá con un tejido sostenido y un soporte económico importante. Bien es verdad que este planteamiento y esta transformación no están vinculados solo con la industria, porque en Asturias no llega el 5%.

Eugenio Mallol.-¿De qué dependerá el éxito de esa transformación, cuál es la palanca?

José Esteban Fernández.-La palanca es generar un ecosistema de transformación soportado en elementos comunes. En el contexto europeo, pero también en el nacional y en las distintas autonomías, hay muchos ejemplos al respecto, como el desarrollo de parques tecnológicos en Llanera, muy cerca de Oviedo, el campus universitario de Gijón y el más reciente, el polo de innovación de Avilés, en el que se nuclean, entre otros, el centro de I+D+I de Arcelor Mittal, junto a un conjunto de pequeñas empresas que están emergiendo y tienen una focalización clarísima hacia la innovación y la ingeniería. Además, están los centros tecnológicos, como el CETIC, de muy reciente creación.

Eugenio Mallol.-El colectivo de los ingenieros industriales verdaderamente es muy útil para distinguir el grano de la paja tecnológicamente hablando. ¿Hasta qué punto está resultando escoger la vía tecnológica correcta por la que apostar en un contexto de reinvención como el que describes, para no acabar en un callejón sin salida?

José Esteban Fernández.-Hay que tener varias referencias, no se puede romper con el pasado y arrancar de cero. Es un proceso que requiere tiempo y a la vez se ve afectado por la presión de la globalización y  la situación geopolítica, que en estos años se ha agudizado. Las infraestructuras portuarias eran robustas y se potenciaron mucho, gracias a la ampliación del puerto de Gijón, particularmente y el de Avilés, que tienen un dinamismo muy alto. Las comunicaciones, como la autopista de conexión con la meseta y el AVE, han condicionado mucho. De alguna manera, teníamos un aislamiento natural y a la vez una visión endogámica surgida de la propia estructura geográfica de Asturias asociada con la minería, porque son valles y los valles están aislados. El esfuerzo en infraestructuras, la transformación obligada por la competencia internacional y la visión de muchas personas que ingresaron de la universidad o por la línea de los emprendedores ayudó a darnos cuenta de que había que apostar por otros enfoques.

Todo eso marcó un cambio que se asoció a la generación de clústers y a la transformación de los sectores más consolidados y reconocidos, como el siderúrgico y metalmecánico. Este último ha podido orientarse hacia el eólico aprovechando sus fortalezas, siguiendo la ola de cambio energética. En cuanto al sector agroalimentario, que es relativamente robusto en Asturias, adoptó la visión de abordar productos innovadores con una estrategia en el mercado completamente distinta, hasta el punto de que algunas empresas empezaron a exportar a China. No hay un factor único, sino la confluencia y las sinergias de un conjunto de elementos. Todos los intervinientes nos dimos cuenta de que había que moverse de manera más o menos síncrona para no quedar fuera del mercado.

Eugenio Mallol.-En todo este proceso, habéis tenido que lidiar con los condicionantes regulatorios que tanto están incidiendo en la industria, especialmente en los ámbitos de la energía y la sostenibilidad.

José Esteban Fernández.-En el Colegio estamos yendo por delante porque tenemos conocimiento de qué regulación se puede estar proponiendo a nivel de la Unión Europea y tenemos el mapa nacional, donde la normativa es sensiblemente distinta, porque se suma la parte estatal y la autonómica. Eso nos genera siempre mucha distorsión, cada vez que hay que abordar un proyecto sabemos que lo que hemos hecho en Asturias seguramente no se puede repetir en Murcia porque hay muchas variables.

La empresa tiene más inercia para adaptarse a todos estos cambios y no cabe duda de que las normativas, particularmente las vinculadas con energía, sostenibilidad y autoconsumo, son un elemento de presión. Pero la idea de negocio prima sobre cómo adaptarte a la regulación. Cuando ya no queda más remedio, aplicamos un enfoque técnico para la adopción real en la empresa y llevamos a cabo una evaluación económica fundamental.

Ahora bien, si solicitamos ayudas, entra la burocracia y eso da muchísimos problemas, sobre todo, para la pyme, porque la normativa cada día es mayor, cada vez hay que hacer más ajustes y más encaje de bolillos y muchas empresas no son capaces. Están con el agua al cuello ya para mantener su día a día y esa presión adicional muchas veces no se gestiona bien. En algunas actividades se atomizan tanto las licencias que llega un punto en el que lo conviertes en un impedimento.

Además, los tiempos de respuesta de la Administración, particularmente con las licencias, son tremendos. Es absolutamente inadmisible, dicho con claridad, respecto a la gestión de empresa en el día a día. Muchos negocios al final se quedan en un stand by que va contra la propia dinámica empresarial. Ese es uno de los elementos de transformación más importantes que se necesitan en la Administración, sobre esa línea hay que seguir presionando porque es un lastre para el desarrollo económico.

Eugenio Mallol.-En el Collaborate queremos hacer una llamada para que se apruebe, al fin, la Ley de Industria, parece que nunca acababa de ver la luz.

José Esteban Fernández.-Es urgente la revisión de la ley y, por tanto, la nueva ley. Por ejemplo, enlazando con esto que decíamos, el silencio administrativo que contempla la ley actual probablemente deba continuar, pero hay que añadir un apéndice fundamental, porque en muchos casos hay que responder de manera fehaciente para que quien esté detrás de un determinado proyecto sepa a qué atenerse.

La ley debería considerar también a las corporaciones de derecho público como los colegios profesionales y aprovechar nuestra capilaridad con el tejido empresarial y con todos los agentes asociados a la normativa. Esta es una asignatura pendiente. La ley no está considerando a ese elemento intermedio, que es un eslabón fundamental entre el tejido empresarial y la Administración. Echamos de menos que se tenga en cuenta el papel de los colegios profesionales de forma que se pueda poner en marcha un proyecto si cuenta con la firma de una persona titulada y competente. Los colegios podemos hacer una revisión y comprobar si esa persona está colegiada y si tiene un histórico en el campo.

La ley contempla dos figuras, el Consejo Estatal de Política Industrial y el Foro de Alto Nivel de la Industria Española, y debería estar el Consejo de una rama de la ingeniería o los propios colegios para dar entrada a la ingeniería civil, en nuestro caso industrial.

Por último, la ley mantiene el histórico de ese pilar fundamental que es la infraestructura de seguridad y calidad. Ahí contempla muchos agentes, pero en el fondo no distingue entre empresas instaladoras, personas técnicas tituladas competentes y el papel de los agentes avalados o reconocidos por los propios colegios profesionales. Ese es otro elemento encima de la mesa. A raíz del accidente ferroviario, si existe una causalidad directa entre la actividad profesional y la afectación de la seguridad, deberíamos permitir un aseguramiento voluntario de la calidad de los servicios avalado por el colegio.

Eugenio Mallol.-Parecía que en septiembre de 2024 estaba ya cerrada, pero todavía queda a tenor de lo que dices.

José Esteban Fernández.-Sí, todavía queda. Y es una pena, porque esto debería formularse lo más pronto posible. Conocemos la situación en la que se encuentra el Gobierno y la dificultad para lanzar leyes, pero todo lo que sea una demora y todo lo que sea no contemplar esta modernización dando cabida a partes interesadas como los colegios, hilo conductor con los profesionales, me parece fundamental.

Eugenio Mallol.-En los Collaborate, nos ponemos del lado del que escucha, no del que habla. Dime de qué tipo de asuntos queréis que se hable los ingenieros industriales.

José Esteban Fernández.-Es muy importante dar la visión de la evolución del contexto internacional, por dónde se están moviendo las tecnologías y qué implica eso para el tejido empresarial asturiano de manera particular. El desarrollo aeroespacial es imparable, por ejemplo, incluidos los satélites. La línea asociada a defensa también, especialmente después del anuncio de Indra de instalación del centro nacional de I+D+i en Avilés. A su vez, Indra acaba de comprar el antiguo taller de Calderería Pesada de Duro Felguera en Gijón, precisamente vinculado con la zona esa de los astilleros para la construcción de todo un conjunto de elementos asociados a defensa y a particularmente a nuestro ejército. Debemos presentar el panorama no del ámbito local en el que nos estamos moviendo en absoluto, sino del ámbito nacional y sobre todo del ámbito internacional de vanguardia.

Queremos saber si vamos a tener posibilidades de desarrollarnos en el vehículo eléctrico, sabiendo que Asturias no tiene un sector de automóvil potente, aunque sí hay talleres que fabrican componentes para el sector. De alguna manera, estos ámbitos implican que tenemos que cambiar y movernos en esa dirección, no solo en el sentido de crear empresas emergentes, que también, sino para que empresas que pueden tener un solape con sus actividades actuales se reorienten y se muevan hacia esas nuevas líneas, aprovechando su know how. Por ejemplo, varias empresas empezaron a moverse hacia la eólica con financiación a través de los Pertes y algunas están trabajando ya en estructuras offshore de primerísimo nivel.

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