Proyectos Destacados
Las empresas y centros del ecosistema Atlas impulsan soluciones para reforzar la resiliencia frente al cambio climático
GMV, Eurecat, TECNALIA, AIMPLAS y SATEC desarrollan soluciones basadas en satélites, modelos climáticos, datos, nuevos materiales y plataformas digitales para anticipar inundaciones, reducir la exposición al calor, mejorar la protección frente al fuego y adaptar los usos del suelo

GMV
Floodgate es un proyecto desarrollado por GMV que está orientado a mejorar la capacidad de las autoridades públicas para controlar y responder ante episodios de inundación. La iniciativa desarrolla un conjunto automatizado de servicios que combina datos satelitales de observación de la Tierra con información hidrometeorológica y geoespacial.
La solución integrará datos procedentes de distintas fuentes satelitales, incluidas imágenes de radar y ópticas. Esta combinación permitirá detectar inundaciones incluso en condiciones adversas, como la presencia de nubosidad. Los datos serán procesados mediante algoritmos automatizados para generar mapas sobre la extensión de las zonas inundadas, información que se enriquecerá con datos relativos a población, infraestructuras y usos del suelo para facilitar la evaluación de los posibles impactos y la priorización de las actuaciones.
El sistema está diseñado para apoyar las operaciones casi en tiempo real, de manera que los municipios y las autoridades de protección civil puedan disponer de información durante el desarrollo de una emergencia. La plataforma también permitirá realizar análisis retrospectivos que contribuyan a la planificación y a las estrategias de mitigación a largo plazo.

Eurecat
La adaptación de los territorios costeros es el objetivo de COAST-SCAPES, un proyecto abordado por Eurecat que desarrolla y demuestra soluciones destinadas a aumentar la resiliencia climática de los sistemas tierra-costa-mar.
La iniciativa aborda de forma conjunta la degradación de los ecosistemas y las presiones socioeconómicas que afectan a las zonas costeras. Para ello, plantea un enfoque sistémico que combina herramientas científicas, sistemas de alerta climática, modelos de análisis de riesgos y mecanismos de gobernanza para facilitar la puesta en marcha de medidas de adaptación.
El proyecto desarrolla además metodologías para evaluar y monitorizar la resiliencia climática mediante la combinación de datos de satélite, observaciones in situ y modelos avanzados. Esta información permite analizar los impactos del cambio climático e identificar oportunidades de adaptación en diferentes escalas temporales y espaciales.

Tecnalia
El aumento de las temperaturas y la mayor frecuencia de episodios extremos está llevando a las ciudades a incorporar el confort térmico y la adaptación climática a su planificación. Tecnalia colabora con administraciones públicas para diseñar soluciones destinadas a reducir la exposición al calor y reforzar la resiliencia urbana. El objetivo es conectar los refugios climáticos entre sí o con ubicaciones de referencia, especialmente en aquellos ámbitos urbanos que presentan una mayor vulnerabilidad frente a las altas temperaturas.
Emplean mapas térmicos de alta resolución para identificar los puntos de las ciudades más expuestos a las altas temperaturas. Estos denominados hot-spots permiten determinar dónde resulta prioritario desplegar medidas de adaptación. La información obtenida se incorpora a la planificación urbana y sirve como base para identificar soluciones basadas en la naturaleza capaces de reducir la exposición al calor.
Otra de las líneas de trabajo consiste en la identificación de refugios climáticos y en la definición de itinerarios confortables dentro de ciudades y municipios. Estos recorridos pueden diseñarse atendiendo a diferentes criterios, entre ellos el confort térmico y la accesibilidad.

AIMPLAS
El aumento del riesgo de incendios está impulsando también la investigación de nuevos materiales capaces de ralentizar la propagación del fuego y reducir sus consecuencias. AIMPLAS trabaja en materiales y recubrimientos destinados a aplicaciones de construcción, transporte, infraestructuras y automoción.
Una de las líneas de investigación corresponde al proyecto PHOSFIRE, centrado en el desarrollo de retardantes de llama sostenibles para pinturas, barnices y materiales plásticos. Los resultados obtenidos han permitido reducir cerca de un 50% el calor total liberado durante la combustión y hasta un 46% el pico máximo de calor generado respecto a soluciones de referencia.
El centro tecnológico trabaja también en la reducción del impacto ambiental de estos materiales. En esta línea se sitúa REFUGI, un proyecto que desarrolla una nueva generación de barnices y recubrimientos ecológicos e ignífugos para construcciones de madera.

SATEC
La gestión de los suelos afectados por el cambio climático constituye el eje de EARTHONE, un proyecto europeo en el que SATEC proporciona el soporte tecnológico para la gestión de los datos generados durante la iniciativa. La compañía participa en la recogida, almacenamiento y procesamiento de la información, así como en su cruce con otras variables y en la distribución de los resultados. El objetivo es generar una visión más completa de los factores que influyen en la evolución de los territorios y facilitar la toma de decisiones sobre su gestión.
EARTHONE aborda la preservación y mejora de los sumideros naturales terrestres de gases de efecto invernadero (GEI) y busca fomentar prácticas de uso del suelo más sostenibles y resilientes. El proyecto permitirá analizar conjuntamente factores socioeconómicos, demográficos y físicos que influyen en los flujos de gases de efecto invernadero. Esta información servirá para estudiar nuevos usos para suelos afectados por el cambio climático y mejorar los sistemas de producción.
La iniciativa combina tecnologías avanzadas basadas en datos con información obtenida sobre el terreno en regiones vulnerables del sur y el Mediterráneo europeo, entre ellas Croacia, Grecia, Italia, Macedonia del Norte, Eslovenia y España. El proyecto persigue reducir la brecha entre la captura de carbono y las emisiones y contribuir a los objetivos climáticos de la Unión Europea para 2030 y a la neutralidad de carbono para 2050.
