Mercado y Tendencias

La robótica industrial alcanza los cinco millones de unidades operativas en el mundo, según IFR World Robotics 2026

De acuerdo con el informe, España se erige como el cuarto país de Europa por detrás de Alemania, Italia y Francia, mientras Asia concentra el mayor crecimiento gracias a potencias como China, India y Japón

01-10-2026

El parque operativo de robots industriales alcanzó en 2025 los cinco millones de unidades, lo que equivale a un 9% más que el año anterior, según el IFR World Robotics 2026 Report. El incremento llega acompañado de un nuevo récord de instalaciones, ya que las fábricas de todo el mundo llegaron a incorporar más de 600.000 robots nuevos, un 11% más que en 2024.

Sin embargo, la evolución presenta importantes diferencias geográficas. Asia concentra el mayor crecimiento, seguida de América, mientras Europa avanza a un ritmo más moderado. España se sitúa en cuarto lugar dentro del continente, por detrás de Alemania, Italia y Francia, en este orden.

China, líder mundial

China es, una vez más, el principal mercado mundial de robótica industrial. En 2025 instaló 354.000 robots, un 20% más, lo que supone el 59% de todos los despliegues globales. La cifra supera en casi 60.000 unidades el récord alcanzado por el país el año anterior. El crecimiento está acompañado por un mayor peso de los fabricantes nacionales. Las empresas chinas instalaron alrededor de 195.000 robots, un 15% más que en 2024, y alcanzaron una cuota del 55% del mercado doméstico, frente al 57% del año anterior.

Japón ocupa el segundo puesto en Asia, aunque su evolución es diferente. El país instaló 36.219 unidades, un 19% menos, y el informe no prevé una recuperación significativa a corto o a medio plazo. Corea del Sur, por su parte, registró alrededor de 30.000 instalaciones, un 1% menos, y mantiene desde 2019 un volumen anual próximo a las 31.000 unidades.

India llegó a instalar en 2025 casi 10.500 robots, un 15% más, colocándose en el sexto puesto mundial. Entre 2020 y 2025, sus instalaciones crecieron a una tasa media anual del 27%.

EE.UU. frente a Japón

En el continente americano, EE.UU. se convirtió en 2025 en el segundo mayor mercado mundial, por detrás de China, tras superar a Japón. Las instalaciones crecieron un 12%, hasta casi 38.500 unidades. Es la tercera cifra más alta registrada en las estadísticas del sector.

México, en contraste, encadena su tercer año en descenso, con menos de 5.200 robots instalados y una caída del 7%. Canadá creció un 5%, hasta cerca de 4.000 unidades, mientras que Brasil protagonizó uno de los mayores incrementos de la región e instaló casi 4.300 robots, un 38% más.

El sector automovilístico explica buena parte de este crecimiento, ya que la industria brasileña del automóvil incorporó cerca de 2.100 robots, un 212% más, en un contexto marcado por las inversiones de fabricantes de automóviles chinos en el país.

Europa crece, pero queda atrás

El crecimiento europeo se mantiene por debajo del registrado en Asia y América. Alemania continúa siendo el principal mercado europeo y concentra el 41% de todas las instalaciones de robots de la Unión Europea. Aun así, las ventas cayeron un 8% en 2025, hasta situarse por debajo de las 25.000 unidades.

Italia, segundo mercado europeo, redujo sus instalaciones un 11%, hasta 7.800 robots, mientras Francia registró cerca de 4.500 unidades, un 8% menos. España ocupa la cuarta posición europea, con 4.300 robots instalados en 2025, lo que supone una caída del 15% respecto al año anterior.

El informe mantiene unas perspectivas positivas para la robótica industrial. La previsión apunta a un crecimiento del 9% de las instalaciones en 2026, hasta alcanzar las 655.000 unidades, y a superar las 806.000 instalaciones anuales en 2029. China, EE.UU. e India aparecen entre los mercados con mayor potencial de crecimiento.

Entre los factores que explican esta evolución se encuentra la necesidad de construir cadenas de suministro más resilientes y el impulso de las políticas industriales y los procesos de relocalización de la producción. La recuperación de capacidad manufacturera en economías desarrolladas y la escasez de trabajadores también están reforzando la demanda de tecnologías de automatización.

A estos factores estructurales se suma la evolución tecnológica. El informe destaca el papel de la inteligencia artificial (IA), la visión y el tacto artificiales, que amplían las capacidades de los robots y permiten abordar nuevas aplicaciones. Al mismo tiempo, la simplificación de la programación y la integración de sistemas, reducen los costes de despliegue.

Integración de sistemas

La integración entre TI (Tecnologías de la Información) y TO (Tecnologías Operativas) constituye otro de los ejes. Los robots pasan a formar parte de sistemas de producción conectados, con una mayor importancia de las interfaces abiertas, la interoperabilidad y la integración de datos en fábrica. Los humanoides son otro de los elementos que pueden impulsar la innovación.

Para las empresas, la ciberseguridad adquiere la misma relevancia que la seguridad física, mientras que la incorporación de la IA exige arquitecturas de seguridad por diseño y mecanismos de validación y supervisión humana. Al mismo tiempo, la escasez de trabajadores cualificados aumenta la necesidad de automatización y sitúa la capacitación y la reconversión profesional como elementos centrales.