Mercado y Tendencias

La propiedad intelectual gana peso para escalar las startups de deep tech en Europa

Expertos del EPO, el European Innovation Council y centros académicos analizan en la PATLIB Conference 2026 la relación entre patentes, acceso al capital, valoración tecnológica y crecimiento empresarial

17-09-2026

En la PATLIB Conference 2026, representantes de la Oficina Europea de Patentes (EPO), el European Innovation Council y el ámbito académico han analizado cómo convertir los activos de propiedad intelectual en posiciones capaces de atraer capital y favorecer el crecimiento. La propiedad intelectual es uno de los principales activos estratégicos para las startups de deep tech y una herramienta cada vez más relevante para facilitar su acceso a financiación.

Europa concentra el 45% de las startups de deep tech del mundo, con un valor empresarial conjunto de 690.000 millones de dólares. En 2025, estas compañías captaron 20.300 millones de dólares, equivalentes al 32% de todo el capital riesgo europeo. Sin embargo, la participación europea en los volúmenes globales de financiación se sitúa en el 17%, una diferencia que refleja la dificultad de convertir la capacidad tecnológica de la región en financiación suficiente para escalar estas empresas.

Ilja Rudyk, senior economist del Observatory of Patents and Technology de la EPO, pone el foco en esta paradoja europea y en el papel que desempeña la propiedad intelectual para resolver parte de esa brecha. Según los datos presentados, “las startups, en sus etapas más tempranas, han archivado derechos por IP y son 10 veces más probables de conseguir financiación de capital de riesgo”, afirma. “Las PYMES que han archivado patentes europeas tienen una probabilidad un 34% superior de crecer en los años siguientes”, prosigue, mientras que “el archivamiento de aplicaciones de patentes y marcas registradas está asociado con una probabilidad hasta tres veces más alta de una salida exitosa”.

Las IPs como activo

Thomas Bereuter, de la EPO, ha señalado la estrecha relación que existe “entre la propiedad intelectual y el acceso al capital, el crecimiento de los negocios y las salidas exitosas”. En este contexto, la libertad de operación constituye el punto de partida para que una empresa pueda comercializar y escalar su tecnología. “Los inversores necesitan confiar en que la compañía puede comercializarse y escalar”, añade. 

La estrategia de IP debe responder a las necesidades concretas del negocio. Adéla Dvoraková, del European Innovation Council, incide precisamente en la necesidad de definir una estrategia de patentes vinculada a los objetivos empresariales. “La cuestión”, continúa, “es determinar cómo se van a utilizar las patentes para alcanzar las metas de la compañía”. En el contexto de la financiación del EIC, contar con un portfolio de patentes aumenta las posibilidades de recibir financiación, aunque Dvoraková ha subrayado que “lo que importa no es el número de patentes que tengas, es su calidad”.

Desde la Universidad de Groningen, Heiden Bowman ha planteado un marco para valorar la tecnología a partir de tres preguntas: “¿Qué tecnología controla la empresa?, ¿cuál es su posición competitiva?, ¿de qué manera puede generar valor?” Desarrolla que el análisis debe identificar las oportunidades de control y la ventaja competitiva que puede proporcionar una determinada tecnología.

Tendencias tecnológicas y oportunidades

Johannes Schaaf, de la EPO, ha presentado el trabajo del Observatory of Patents and Technology, que estructura su actividad en torno a tres grandes ámbitos, “el seguimiento de las fronteras tecnológicas, el análisis de la relación entre predicción, políticas e inversión y el apoyo a los diferentes actores del ecosistema de innovación”.

El observatorio analiza tendencias tecnológicas y publica investigaciones y estudios de caso, desarrolla herramientas para el ecosistema de innovación y trabaja para acercar estos conocimientos a inversores e instituciones europeas. “El objetivo es transformar las patentes y datos en insights de innovación basados en evidencia y cartografías tecnológicas”, explica, “para comprender la evolución de la innovación y apoyar la toma de decisiones”.

Schaaf menciona la herramienta Deep Tech Finder, desarrollada por la EPO para explorar el ecosistema europeo de startups y tecnología. La plataforma permite localizar universidades, empresas derivadas, organizaciones de investigación y startups preparadas para recibir inversión que cuentan con solicitudes de patente. Según los datos presentados, la herramienta permite explorar alrededor de 13.000 startups e instituciones.

El valor de la patente

Onur Emül, de PATLIB Luxemburgo, ha señalado cuatro elementos fundamentales para determinar el valor de una patente: la fuerza legal, el potencial tecnológico, el mercado tecnológico y el valor derivado de la protección legal y de la capacidad tecnológica.

“El valor de una patente lo da el mercado”, reitera Emül, quien también destaca la necesidad de anticiparse a las necesidades futuras incluso cuando la información disponible sea incompleta. La valoración tecnológica implica incorporar una dimensión prospectiva y tratar de anticipar cómo evolucionarán las necesidades, los mercados y las tecnologías.

Esta capacidad de anticipación también resulta relevante para los organismos que acompañan a empresas e investigadores en sus procesos de innovación. Ilze Grava, directora del Development and International Cooperation Department de la Patent Office of the Republic of Latvia, ha indicado que “una de las principales dificultades continúa siendo la falta de conocimiento” y que precisamente por eso es que “las oficinas de patentes y los centros PATLIB desempeñan un papel de acompañamiento”. Grava ha explicado que su trabajo consiste en guiar a los clientes durante el proceso de innovación y recomendar herramientas que puedan ayudarles a proteger sus patentes y tomar decisiones informadas. “La gente informada toma mejores decisiones”, apunta.