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La OTAN impulsa el modelo "factory-for-hire" para acelerar la producción industrial de defensa
La estrategia aprobada en la Cumbre de Ankara incorpora nuevas herramientas como el NATO Engine y el Front Door for Industry para conectar empresas, escalar la fabricación y reducir los tiempos de desarrollo de capacidades militares
La estrategia parte de que la capacidad industrial será determinante para garantizar que los objetivos definidos por el ‘NATO Defence Planning Process’ (NDPP) puedan desarrollarse en plazo. Por ello, la OTAN pretende aprovechar su papel como coordinador, generador de estándares, agregador de demanda y facilitador de capacidades con objeto de construir un ecosistema industrial más resiliente, preparado para aumentar la producción cuando las circunstancias así lo exijan.
El modelo ‘factory for hire’
Entre las iniciativas más innovadoras figura el lanzamiento del ‘NATO Engine’, una red concebida para conectar fabricantes con capacidad productiva disponible y empresas que necesitan ampliar rápidamente su fabricación. El modelo, definido como ‘factory for hire’, permitirá que compañías con tecnologías desarrolladas puedan recurrir a instalaciones industriales ya existentes para escalar la producción sin necesidad de construir nuevas fábricas. La iniciativa pretende aprovechar capacidades infrautilizadas dentro de la Alianza y reducir los tiempos necesarios para incrementar la fabricación de sistemas de defensa.
Se trata de un planteamiento que responde a uno de los principales desafíos identificados por la OTAN tras las guerra de Ucrania: la dificultad para aumentar con rapidez la producción de municiones, misiles, vehículos o componentes electrónicos cuando la demanda crece de forma repentina.
Se establece también la necesidad de simplificar la relación entre la OTAN y la industria. La estrategia anuncia la creación del ‘NATO Front Door for Industry’ (NFDI), una plataforma que centralizará el acceso de las empresas al conjunto de organismos de la Alianza. El objetivo es reducir la fragmentación actual mediante un único punto de entrada desde el que consultar oportunidades de contratación, iniciativas de innovación, programas de experimentación, actividades de validación tecnológica y calendarios de participación. El sistema incorporará además una herramienta de gestión de relaciones con empresas y agregará la información procedente de los distintos portales de contratación de la OTAN.
La iniciativa busca facilitar especialmente la participación de actores que suelen tener un acceso limitado a los programas de defensa, como las PyMES, las startups tecnológicas o los nuevos proveedores especializados en tecnologías duales. La Alianza prevé organizar consultas temáticas, talleres específicos y mecanismos de participación adaptados a este tipo de compañías para incorporar su conocimiento desde las primeras fases del desarrollo de capacidades.
Otro de los elementos novedosos será la publicación de una ‘señal agregada de demanda’, derivada del proceso de planificación de capacidades (NDPP). Mediante versiones públicas y clasificadas, la OTAN trasladará a la industria una visión de las necesidades futuras de la Alianza para facilitar la planificación de inversiones industriales, anticipar cuellos de botella y favorecer programas multinacionales de adquisición.
De la adquisición a la producción
Uno de los principales problemas del ecosistema europeo de defensa es que muchas tecnologías llegan a demostrarse, pero pocas consiguen incorporarse rápidamente a programas de adquisición, según identifica la estrategia.
Para reducir esa brecha, la OTAN propone institucionalizar itinerarios que conecten la experimentación con la compra efectiva de soluciones. La estrategia contempla acelerar los procesos de contratación, implantar procedimientos de adquisición más ágiles y reforzar la conexión entre programas como DIANA, el ‘NATO Innovation Fund’, las ‘NATO Innovation Rages’ y el nuevo ‘NATO Innovative Solutions Catalogue’, que actuará como mecanismo para facilitar la transición de tecnologías prometedoras hacia capacidades operativas.
La OTAN apuesta por acelerar el desarrollo de estándares comunes, fomentar arquitecturas abiertas y diseños modulares e implicar a la industria en la elaboración de normas, ejercicios, demostraciones y actividades de ensayo, verificación y validación tecnológica (TEVV). El objetivo es reducir la fragmentación industrial y facilitar la integración de sistemas desarrollados por distintos países y fabricantes.
Producción ‘always on’
Respecto a la concepción tradicional de la base industrial de defensa, en lugar de depender exclusivamente de incrementos puntuales de producción durante los conflictos, la OTAN plantea estudiar modelos de fabricación ‘always on’. La ventaja que ofrecen es su capacidad para mantener una producción sostenida incluso en periodos de normalidad, lo que contribuiría a preservar capacidades industriales críticas, facilitar incrementos rápidos de fabricación y reducir la dependencia de proveedores externos.
La propuesta parte de complementar este modelo con la creación de reservas estratégicas y el fortalecimiento de las cadenas de suministro consideradas críticas para la defensa. Para ello, los aliados deberán identificar vulnerabilidades, aumentar la redundancia de proveedores, diversificar suministros y minimizar dependencias respecto a potenciales adversarios.
Como parte de esta preparación, la OTAN organizará ‘Table-Top Exercises’ específicos para evaluar la capacidad de la industria de incrementar la producción en escenarios de crisis. Las empresas participarán directamente en la planificación de estos ejercicios con el fin de identificar limitaciones productivas y definir medidas que permitan sostener la fabricación durante conflictos prolongados.
Más allá del incremento del gasto militar, el documento dibuja una política industrial de alcance transatlántico. La estrategia anima a los aliados a promover proyectos de codiseño, codesarrollo, coproducción y sostenimiento conjunto, y a compartir tecnologías clave y propiedad intelectual cuando ello contribuya a reforzar las capacidades de la Alianza sin comprometer la soberanía nacional. También insta a atraer mayor inversión privada hacia la innovación en defensa y a desarrollar políticas nacionales orientadas a reforzar el capital humano especializado que necesitará la industria durante los próximos años.

