Las Claves de los Expertos

La cultura empresarial marca el camino de la transformación tecnológica en el Update Menú Burgos

Celebrado en Lab Jamada y promovido por Innolandia, de Ángel Alba, el encuentro reunió a representantes de la industria y la tecnología para compartir experiencias sobre inteligencia artificial, liderazgo y cambio cultural como motores de la transformación empresarial

05-08-2026

La cultura empresarial se convirtió en la gran protagonista del Update Menú Burgos. Esa idea estuvo presente durante todo el debate que reunió a representantes de compañías industriales, tecnológicas y de innovación para compartir experiencias sobre transformación digital e inteligencia artificial. La jornada, promovida por Innolandia, de Ángel Alba, se celebró en Lab Jamada, del chef Antonio Arrabal, y comenzó con un entretenido reto culinario por equipos que favoreció la colaboración entre los asistentes antes de dar paso a la mesa de debate.


La conversación permitió poner sobre la mesa retos comunes que afrontan organizaciones de sectores muy diferentes. Desde la organización de los datos hasta el liderazgo de la dirección, pasando por la gestión del cambio o el papel de la inteligencia artificial, los participantes coincidieron en que el mayor avance depende de la capacidad de las empresas para incorporar estas herramientas a su cultura y a su forma de trabajar.

1. La inteligencia artificial ya forma parte de la vida de los empleados

El primer bloque del debate partió de una paradoja que muchos líderes industriales reconocieron de inmediato. Los empleados utilizan con frecuencia herramientas de inteligencia artificial en su vida privada, mientras que dentro de las empresas ese conocimiento encuentra muchas menos oportunidades para traducirse en mejoras para el trabajo diario. Los participantes coincidieron en que las organizaciones disponen de un importante potencial humano que todavía espera una mejor conexión con la tecnología.

A esta situación se suma la creciente complejidad de algunos sectores industriales. Los equipos manejan una cantidad cada vez mayor de información y trabajan con sistemas muy avanzados, como baterías con inteligencia artificial capaces de tomar decisiones autónomas de compra y venta de energía. Ese volumen de datos exige nuevas formas de interpretar la información y trasladarla de manera sencilla a quienes toman decisiones y a los propios clientes.

2. La digitalización necesita personas que conozcan el negocio

Los asistentes defendieron que la transformación tecnológica alcanza mejores resultados cuando combina conocimientos digitales con experiencia en el negocio. La conversación dejó claro que cualquier departamento puede albergar profesionales con inquietud tecnológica capaces de impulsar mejoras desde su propio puesto de trabajo.

Entre las experiencias compartidas apareció un modelo que varias empresas ya están aplicando. Consiste en identificar a esos empleados, plantearles un reto relacionado con su actividad diaria y dedicar varios días, junto al apoyo de especialistas, al desarrollo de una herramienta propia. Algunos casos permitieron reducir tareas que antes ocupaban ocho horas semanales hasta dejarlas en apenas una.

El debate también dejó una reflexión sobre la evolución de los costes asociados a la inteligencia artificial. Algunos participantes consideran que, en pocos años, muchas empresas dedicarán una parte muy importante de su presupuesto al consumo de servicios de IA. En el mundo de las startups, el gasto en tokens ya empieza a situarse entre las partidas con mayor peso.

3. Los datos necesitan orden antes de incorporar inteligencia artificial

El tercer punto abordó uno de los problemas más habituales dentro de las organizaciones, como es el desorden de los datos. Los participantes señalaron que utilizar hojas de cálculo como si fueran bases de datos termina generando cifras diferentes sobre una misma realidad según el departamento que las consulte.

Antes de solicitar cuadros de mando o incorporar inteligencia artificial, las empresas necesitan acordar procesos comunes, trabajar sobre una única fuente fiable de información y conseguir que toda la organización utilice el mismo lenguaje para referirse a cada dato.

La conversación también llamó la atención sobre la tendencia a solicitar informes cada vez más complejos sin definir previamente para qué servirán. Cada dato debe responder a una pregunta concreta y facilitar una decisión. Del mismo modo, los perfiles tecnológicos alcanzan mejores resultados cuando orientan su trabajo hacia la resolución de problemas del usuario antes que hacia el desarrollo de soluciones cada vez más sofisticadas.


4. La cultura empresarial impulsa el cambio

La palabra más repetida durante toda la jornada fue cultura. Los asistentes coincidieron en que el avance tecnológico depende del comportamiento de las personas y de la capacidad de las organizaciones para consolidar nuevos hábitos. Ese proceso requiere continuidad, seguimiento y acompañamiento para incorporar las herramientas al trabajo cotidiano.

El debate también puso en valor el conocimiento de quienes desarrollan su actividad junto a las líneas de producción. Muchas propuestas de mejora nacen precisamente entre los operarios que conocen cada proceso con detalle. Facilitar que esas iniciativas lleguen hasta la empresa y proporcionar herramientas que permitan actuar sobre ellas contribuye a acelerar la cultura digital. Entre los ejemplos compartidos apareció el uso de visión artificial para resolver tareas complejas dentro de la actividad industrial y la incorporación de tabletas que permiten tomar decisiones de forma inmediata sobre el terreno.

5. La automatización exige criterio

La conversación también abordó el papel de la automatización. Los asistentes coincidieron en que la tecnología ofrece enormes posibilidades, aunque cada proyecto debe responder a un equilibrio entre inversión y utilidad para la empresa.

La inteligencia artificial también sitúa el pensamiento crítico entre las capacidades más valiosas para los próximos años. Sectores como la abogacía ya utilizan estas herramientas para simplificar numerosas tareas, aunque los profesionales mantienen la responsabilidad de revisar la información, justificar sus respuestas y aportar criterio cuando aparecen situaciones complejas.

6. La colaboración entre departamentos acelera la innovación

Otro de los grandes asuntos del debate fue la necesidad de romper las barreras entre departamentos. Los participantes compartieron ejemplos de tareas administrativas que podrían resolverse mediante automatizaciones sencillas gracias al conocimiento técnico disponible dentro de la propia empresa.

La creación de equipos multidisciplinares apareció como una de las fórmulas más eficaces para impulsar proyectos. Incorporar desde el principio perfiles de distintas áreas favorece la búsqueda conjunta de soluciones y facilita que departamentos como el jurídico participen desde las primeras fases del desarrollo de nuevos productos. En sectores como la arquitectura también surgió la necesidad de unificar procedimientos para que todos los equipos trabajen con los mismos criterios en materia de digitalización e inteligencia artificial.

7. El liderazgo comienza en la dirección

El último bloque del encuentro se centró en el papel de la alta dirección. Los asistentes coincidieron en que la cultura tecnológica solo se extiende cuando cuenta con el respaldo de quienes dirigen la organización. La implicación de la dirección facilita la asignación de recursos, impulsa la formación y transmite confianza al conjunto de la empresa.

La conversación también puso el foco en la necesidad de reforzar la preparación técnica de los equipos directivos y de incorporar conocimientos relacionados con la gestión del cambio para acompañar la transformación de las personas. En ocasiones, resulta más sencillo cambiar al CEO que convencerle de la necesidad de impulsar la innovación.

Como cierre del encuentro, cada participante resumió en una acción concreta el primer paso que pondría en marcha en su empresa. Entre las propuestas aparecieron la creación de comités de inteligencia artificial abiertos a distintos perfiles, la reserva de un presupuesto específico para innovación, la formación tecnológica de los equipos directivos, el refuerzo de la gestión del cambio, la reducción de los plazos de desarrollo de nuevos productos mediante inteligencia artificial y la creación de equipos que combinen perfiles diferentes para afrontar proyectos estratégicos.

El Update Menú Burgos volvió a demostrar que la transformación tecnológica encuentra su mayor impulso cuando las organizaciones ordenan sus datos, conectan el conocimiento de todas las áreas y consolidan una cultura compartida que favorece la incorporación de la inteligencia artificial al trabajo diario.