Las Claves de los Expertos

Eva Pando da la clave del Collaborate Oviedo: "Asturias es la región más afectada por la transición ecológica y queremos seguir teniendo industria"

La directora de la Fundación Caja Rural de Asturias es una de las personas que mejor conoce las oportunidades que abre la región para las empresas industriales y de servicios tecnológicos: después de su paso por la Sociedad Regional de Promoción, dirigió el CEEI de Asturias y fue la encargada de crear la Agencia de Ciencia, Competitividad Empresarial e Innovación (Sekuens), tras participar en los Collaborate de Murcia y Málaga conversa con Eugenio Mallol sobre las posibilidades de la cita de Oviedo

24-12-2025

Eugenio Mallol.-¿Qué desafíos atractivos puede tener una empresa del ecosistema de Atlas Tecnológico para dirigir su foco hacia Asturias con motivo del Collaborate Oviedo 2026?

Eva Pando.-Asturias es una región muy industrial. Posiblemente, somos la región más afectada por la transición ecológica y queremos seguir teniendo industria, porque está muy enraizada en nuestra cultura. La industria de extracción minera directa de carbón, que ahora mismo prácticamente no existe, generó mucha actividad de proveedores e industria auxiliar, desde ventilación hasta lámparas de mina. El carbón también servía como coque para la industria siderúrgica y se instaló aquí un sector muy potente.

Eugenio Mallol.-En el siglo XIX la industria siderúrgica estaba realmente estaba en Málaga y en Sevilla y acabó trasladándose al norte, donde había carbón, agua y conexión marítima con los principales clientes.

Eva Pando.-Claro, hoy en día, aunque ya es una industria privada del grupo Arcelormittal, tenemos la única planta de fabricación integral de acero de España y una fábrica de Bayer que produce la aspirina que se toma en todo el mundo porque, aunque la gente no lo sepa, el producto básico de la aspirina es el carbón. La industria minera y la siderurgia forjaron un sector metalmecánico muy potente. Muchas industrias se están reinventando, como la fábrica de Zitrón, que es la mayor empresa de ventiladores, en su día los hacía para las minas y ahora para los metros de Sídney y de Nueva York. Como éramos tan consumidores de energía, teníamos cuatro centrales térmicas de carbón que nos convertían en exportadores de electricidad. Ahora nos hemos convertido casi en dependientes, de modo que tenemos que ponernos las pilas.

Eugenio Mallol.-¿Qué tipo de socios industriales y de tecnologías está buscando Asturias?

Eva Pando.-Todo lo relacionado con energías renovables, hidrógeno, control de consumos, gestión de redes. Va a ser una gran oportunidad, dado el nivel de concentración de industria en una región pequeña como la nuestra. Tenemos un puñado de ingenierías muy potentes cuyo mercado obviamente es global, pero tienen aquí su base porque hay mucho conocimiento. Y hay fondos de transición ecológica para hacer toda esa transformación, con lo cual también es un momento bueno dulce para la colaboración. De todas las ayudas concedidas por Europa a España para ello, dos tercios vienen a Asturias, ese es también un driver muy atractivo para crecer en la región.

Eugenio Mallol.-Quienes hemos tenido la fortuna de recorrer comarcas mineras hemos podido comprobar que todo está verdaderamente concebido para potenciar una actividad económica de forma responsable.

Eva Pando.-El hecho de que tuviéramos el acero de base hizo que se generara mucha industria. Una de ellas es Santa Bárbara, en la actualidad dentro del grupo General Dynamics, como referente del polo de industria de defensa. Estamos en el momento adecuado, en el lugar adecuado. Imagina proveedores de servicios tecnológicos que ayuden a empresas de transformación metalmecánica a hacer más inteligentes sus productos o sus procesos para adaptarse a un sector como el de defensa, que es lo que está haciendo Indra con sus inversiones. Están buscando ese conocimiento, esas capacidades.

Eugenio Mallol.-La fundación desarrolló una iniciativa relacionada con la huella de carbono. ¿Cómo fue la experiencia?

Eva Pando.-Estamos en el tejido pyme, al que animamos a calcular su huella de carbono, reducirla, registrarla, verificarla y llegar a compensarla. Obviamente lo hacen voluntariamente, pero eso les va a permitir, por un lado, ser más atractivas para entrar en cadenas de valor de empresas grandes y, por otro lado, financiarse más barato, porque todas las entidades financieras vamos a tener que buscar que se descarbonicen las empresas que apoyamos.

Eugenio Mallol.-En la parte de la agricultura, tan importante para Asturias, al desafío de la sostenibilidad se une el de la propia viabilidad económica de las explotaciones.

Eva Pando.-Tenemos sobre todo un sector lácteo muy potente, con dos grandes empresas, Reny Picot y Central Lechera Asturiana. Debajo de ellas hay miles de ganaderos y sucede lo mismo que con otras industrias: tienen que compensar su huella, todo va conectado. Sobre todo, el sector agroalimentario tiene que ganar en eficiencia, necesita tecnología, automatizarse, para atraer a las nuevas generaciones. Si no se cambian los procesos productivos, si no se controlan las ganaderías de otra manera, si no se mete digitalización, sensórica, parámetros tecnológicos, es inviable. La transición ecológica puede venir bien por los derechos de CO2, ellos tienen pastizales, capacidad de absorber CO2, con lo cual incluso podría llegar a ser una fuente de ingresos. El sector ganadero necesita un proceso de digitalización y de automatización radical. También habrá que ir a una concentración porque si las explotaciones son muy pequeñas las inversiones no compensan. Meter un robot para ordeño cuesta dos millones de euros, hace falta tener una explotación de un número de reses mínimo.

Eugenio Mallol.-Háblame de la implicación de la fundación en el Collaborate de Oviedo, desde vuestra perspectiva, ¿qué esperáis?

Eva Pando.-La fundación tiene como propósito el desarrollo económico y social de nuestro entorno, y eso pasa por muchas palancas, incluidas la innovación y el talento. Necesitamos personas mejor formadas, y por eso lanzamos las becas de excelencia. Ayudamos a las empresas a mejorar la innovación, a reducir su huella de carbono, tenemos programas de valorización de residuos, buscamos su competitividad, que sean más atractivos para ser contratadas, más rentables, más sostenibles. Esas son las palancas por los cuales un proyecto como el Collaborate nos parece muy oportuno y necesario para Asturias. Sobre todo, para generar ese ecosistema, para que haya un intercambio de buenas prácticas, para que ganemos también masa crítica. A las regiones como la nuestra, que además es periférica, un encuentro como este les permite abrirse a contactos, a nuevos casos de éxito, a otras empresas que puedan ser proveedoras, colaboradoras, clientes.

Eugenio Mallol.-Asturias, como como la mayoría de regiones españolas, excepto Madrid, Cataluña y País Vasco, está bien capacitada para hacer cosas, pero le faltan relaciones.

Eva Pando.-Sí, totalmente.

Eugenio Mallol.-El Collaborate servirá también para acercar la industria a ese talento joven que no se siente todavía atraído por ella.

Eva Pando.-Ahora mismo se da una paradoja: de alguna manera Asturias sufre una fuga de jóvenes hacia los núcleos principales, fundamentalmente hacia Madrid y otros polos de actividad económica. Obviamente, los que se fugan son la gente muy formada, jóvenes titulados, universitarios, con altas capacidades y se van porque aquí no tienen oportunidades laborales. O sea, a ellos les gustaría quedarse aquí, o querrían volver. Pero, por otro lado, nos sentamos con todas las empresas, fundamentalmente las industriales, y nos dicen que ahora mismo están inmersas en un proceso de jubilación de toda la generación boomer y tienen unas necesidades de personal cualificado acuciantes.

Eugenio Mallol.-No se conocen los dos lados.

Eva Pando.-Claro. Las empresas están renunciando a pedidos y contratos porque no tienen personal. Algo falla aquí. Es una oportunidad también muy buena para de alguna manera poner el escaparate en lo que pueden realmente ofrecer esas empresas.

Eugenio Mallol.-Has echado una mano en la localización de dos de los ponentes principales del Collaborate Oviedo. ¿Qué nos puedes decir de ellos?

Eva Pando.-Sí, fueron propuestas mías. Nicolás de Abajo es el responsable global de todos los centros de I+D de ArcelorMittal. Es una gran oportunidad escucharle. Su centro productivo de Asturias es el único integral siderúrgico en España. Al calor de esa gran actividad, se creó aquí un área de I+D, que empezó a crecer y ahora mismo los dos centros tienen un total de 300 investigadores aquí en Asturias.

Eugenio Mallol.-Estamos hablando ya de palabras mayores.

Eva Pando.-Estos dos centros de I+D forman una red con los del resto en todo el mundo, pero son tan diferenciales que Nicolás de Abajo ha ascendido y ahora mismo es el director global de todos los centros de I+D de ArcelorMittal. Imagina la visión que puede tener una persona así de una industria que además está en un momento crítico. El responsable mundial de inteligencia artificial está también en Asturias y depende de él, se llama Carlos Alba.

Eugenio Mallol.-¿Y Ángela Ángela Santianes?

Eva Pando.-Es un perfil distinto, es la presidenta de Dupont para España y Portugal. La compañía está justo ahora mismo en un proceso de cambio tras la compra de Nomex y Kevlar por parte de Arclin. Las dos plantas de Asturias se mantienen y Ángela Santianes será la presidenta de la nueva compañía.

Eugenio Mallol.-Mejor así. Una persona que arranca un proyecto siempre tiene cosas nuevas que decir.

Eva Pando.-Claro, además es una mujer con una larga trayectoria, que ha estado en plantas de Dupont en todo el mundo y ha asumido la estrategia de digitalización. Lleva desde aquí una plataforma de empresas de hiperautomatización. Todos nos llenamos la boca de digitalización, pero cuando vamos a la gran industria, en la que los cambios tecnológicos son tan caros, al final el grado de introducción de la digitalización es muy justo.

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