Mercado

Europa busca su lugar en defensa atrapada entre el 5 % de capital riesgo y la dependencia del 80 % de infraestructura extranjera

La Munich Security Conference 2026 urge a Europa a desmantelar sus barreras internas para evitar el exilio tecnológico del continente y evitar la fuga de capital y fragmentación digital

Maria Teresa
Maria Teresa Isonhood
Departamento de Comunicación - Atlas Tecnológico
18-02-2026

Un momento de la Munich Security Conference 2026. / MSC


La Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC) 2026 envía un mensaje urgente a toda Europa y establece la soberanía económica como una carrera de resistencia contra el capital estadounidense y la escala china. Líderes internacionales advierten de que el continente se enfrenta a un déficit de ejecución que amenaza con convertir a las empresas europeas en “usuarios” de tecnología ajena y perder el control sobre su propia cadena de valor.

La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, señala que el ahorro europeo está financiando indirectamente la hegemonía estadounidense por falta de estructuras propias. Ante este drenaje de recursos, Lagarde anuncia que 2026 será el año decisivo para la Unión de Mercados de Capitales (UMC). Necesita una reestructuración para traer una supervisión armonizada, sistemas de pensiones híbridos y la venta de activos que demanda el sector financiero. Lagarde rechaza la idea de gravar la salida de capital y aboga por incentivos competitivos: “Cuando quieres atraer dinero, no quieres cerrarlo, quieres atraerlo hacia adentro”, afirma.

Complementando esta visión, Anu Bradford, experta de la Universidad de Columbia, insta a los directivos a cambiar el foco de la batalla regulatoria. Según Bradford, "lo que está deteniendo a los europeos no es la GDPR; no es eso lo que explica por qué esos gigantes tecnológicos no nacen en Europa". La autora de Digital Empires señala que la verdadera crisis es de escala: mientras el 5% del capital riesgo global está en Europa, el 50% reside en los Estados Unidos. Bradford denuncia que las barreras internas de comercio equivalen a aranceles del 60% en bienes y del 100% en servicios: "Mientras hablamos de las barreras de Trump, estas son nuestras propias barreras; las hemos construido y hemos fallado en desmantelarlas", sentencia.

El reto del "stack" tecnológico

El debate sobre la regulación revela una profunda preocupación por la asfixia del espíritu emprendedor. Karsten Wildberger, ministro alemán de Digitalización y Modernización, advierte que el continente ha cruzado una línea roja: “Necesitamos detener y dar mucho más espacio a las fuerzas creativas. Tenemos que liberar a empresas y emprendedores”. Para Wildberger, la parálisis es operativa: “El problema es el espacio entre lo que queremos hacer y lo que estamos ejecutando”.

Esta urgencia por la ejecución se traduce en la necesidad de autonomía técnica. Henna Virkkunen, vicepresidenta de la Comisión Europea para la Soberanía Tecnológica, subraya que para los ejecutivos de alto nivel ya no basta con ser eficientes, sino que deben asegurar la autonomía en su stack tecnológico. “Es importante que tengamos nuestra propia capacidad en IA sin depender de otros países o compañías”, argumenta considerando que actualmente el 80% de la infraestructura tecnológica europea es de origen extranjero, según un estudio de IBM.

Carrera por la IA

El desarrollo de la IA en 2026 ya no se trata solo de quién lidera el mercado, sino de evitar que la competencia geopolítica anule los mecanismos de seguridad básicos. Yoshua Bengio, pionero de la IA moderna, alerta sobre la ausencia de legislación efectiva y la necesidad de herramientas técnicas para verificar tratados internacionales

Mientras gigantes como Google, representadas por Kent Walker, presidente de asuntos globales de la empresa, sostiene que “la IA es demasiado importante para no regular bien”. Fu Ying, ex viceministra de Asuntos Exteriores de China, coincide en que la falta de colaboración es el mayor peligro existencial. "Si cada país intenta luchar contra el otro con la IA, entonces la inteligencia artificial podría ganar", afirma.

El panel concluye que la innovación en Europa debe dejar de ser reactiva. Como resume Yoshua Bengio, el interés común debe prevalecer sobre la competición desenfrenada porque, al final del día,"no está en los intereses de cualquiera de las partes que estas catástrofes sucedieran".