Mercado y Tendencias
España se sitúa en el puesto 28 del índice mundial de innovación mientras Europa mantiene el liderazgo
El país mejora hasta la posición 28 y destaca en producción de conocimiento, infraestructuras y diseño industrial, mientras Europa concentra 14 de las 25 economías más innovadoras y afronta el reto de convertir su fortaleza científica en empresas de mayor crecimiento
El informe analiza 139 economías mundiales y muestra la fortaleza de Europa en el escenario global, ya que 14 de las 25 economías líderes en innovación son europeas. Suiza, Suecia, Reino Unido, Países Bajos, Finlandia y Dinamarca se sitúan entre los diez primeros puestos. Sin embargo, el reto sigue siendo conseguir que sus capacidades en investigación e industria se traduzcan en empresas de rápido crecimiento, financiación para scaleups, tecnologías comercializadas y mejoras de la productividad.
Conocimiento y producción tecnológica
La posición española se explica por un sistema de innovación que presenta mejores resultados en la generación de conocimiento que en algunos de sus factores de entrada. España ocupa el puesto 31 en inputs de innovación y el 22 en outputs, una diferencia que refleja una capacidad relativamente alta para transformar los recursos disponibles en resultados.
Entre sus principales fortalezas figura el bloque de conocimiento y resultados tecnológicos, donde España ocupa el puesto 23 mundial. El país se sitúa en el puesto 24 en creación de conocimiento y alcanza posiciones destacadas en algunos indicadores concretos. Es 26º en solicitudes de patentes PCT por origen del inventor, 28º en artículos científicos y técnicos por PIB y 12º en el índice H de documentos citables.
La infraestructura es uno de los pilares mejor valorados del sistema español, ocupa el puesto 9 mundial en este ámbito con una posición especialmente sólida en conectividad y servicios digitales. La infraestructura TIC alcanza el puesto 23, mientras que el rendimiento logístico se sitúa en el 13 y los servicios públicos digitales en el 22.
El país también presenta resultados relevantes en el ámbito creativo. España ocupa el puesto 24 en outputs creativos y destaca especialmente en activos intangibles, donde se sitúa en el puesto 17. Los diseños industriales constituyen una de sus principales fortalezas, con España en la posición 11 mundial.
El sistema español de investigación ocupa el puesto 27 mundial en capital humano e investigación. En este bloque, España alcanza la posición 24 en I+D y cuenta con 3.792 investigadores a tiempo completo por cada millón de habitantes. El gasto bruto en ID representa el 1,5% del PIB, lo que sitúa al país en el puesto 27.
La distancia con algunos de los grandes sistemas europeos es esclarecedora. Suecia, la segunda economía más innovadora del mundo, destina el 3,6% de su PIB a I+D y ocupa el cuarto puesto mundial en este indicador. Suiza, líder global del índice, alcanza el 3,1%. Alemania, Francia y otros países europeos también forman parte del grupo de economías con una fuerte base investigadora.
En España, además, el informe identifica algunas áreas que limitan la capacidad de convertir esa investigación en actividad empresarial. El entorno empresarial ocupa el puesto 102, mientras la colaboración entre universidades y empresas se sitúa en el 65. La financiación para startups y scaleups aparece en el puesto 57.
En cuanto al capital de riesgo, alcanza una posición relativamente sólida en operaciones de venture capital en fase avanzada, donde ocupa el puesto 10 mundial, pero baja hasta el 57 en financiación general para startups y scaleups. Eso se traduce en que, aunque exista capacidad para generar innovación, el acceso a financiación y las condiciones empresariales pueden limitar su crecimiento.
La posición europea
Suiza vuelve a ocupar el primer puesto por decimosexto año consecutivo, seguida de Suecia y EE.UU. Reino Unido ocupa la sexta posición, Países Bajos la séptima, Finlandia la octava y Dinamarca la novena. Alemania aparece en el puesto 11 y Francia en el 13.
El informe destaca que Europa mantiene una base especialmente sólida en instituciones, capital humano e investigación, infraestructuras y outputs creativos. La región ocupa el segundo puesto mundial, por detrás de Norteamérica, y presenta fortalezas distribuidas entre sus distintos sistemas nacionales.
Países Bajos asciende hasta la séptima posición aunando creación de conocimiento y conexión internacional; Austria alcanza el puesto 18 con un modelo equilibrado entre investigación e industria; Italia sube hasta el 27 y presenta unos resultados de innovación (puesto 16 en outputs) sensiblemente superiores a sus inputs, que ocupan el puesto 36.
Según el análisis de la OMPI, Europa dispone de investigación de primer nivel, instituciones sólidas e industrias avanzadas, pero necesita convertir esas fortalezas de forma más consistente en empresas de rápido crecimiento, financiación para scaleups, tecnologías comercializadas y aumentos de productividad.

