Mercado

España mejora un 14,1 % en innovación desde 2019, pero sigue en el puesto 14 de la UE

El European Innovation Scoreboard 2026 sitúa a España en el 94 % de la media europea en innovación, impulsada por el talento, la digitalización y el capital riesgo, aunque mantiene importantes debilidades en transferencia de conocimiento, patentes e inversión privada

10-07-2026

España avanza en innovación, pero no logra trasladar ese progreso al tejido empresarial con la intensidad de los países líderes. Esa es la principal conclusión del European Innovation Scoreboard 2026, elaborado por la Comisión Europea, que clasifica al país como “Moderate Innovator”, con un índice de innovación equivalente al 94% de la media de la Unión Europea. El informe destaca una mejora acumulada del 14,1% desde 2019 y un crecimiento del 2,9% respecto a 2025, impulsados por la digitalización, la formación del capital humano y el dinamismo del capital riesgo. Sin embargo, la Comisión identifica importantes debilidades estructurales relacionadas con la inversión empresarial en I+D, la generación de propiedad intelectual y la capacidad de las empresas para transformar el conocimiento en innovación de mercado.

Digitalización y talento

Los principales activos del ecosistema innovador español continúan siendo el capital humano y la transformación digital. España ocupa la novena posición europea en recursos humanos, con un rendimiento equivalente al 118% de la media comunitaria. Destaca especialmente el porcentaje de población con educación superior (141,8% de la media europea, noveno puesto), la formación permanente (115,9%, duodécimo) y la producción de nuevos doctores.

La digitalización constituye otro de los pilares del sistema. España alcanza un índice del 123,2% de la media europea, lo que la sitúa en la sexta posición de la UE. El acceso a internet de alta velocidad representa el 120,3% de la media comunitaria, mientras que las competencias digitales avanzadas alcanzan el 120,3% de la media comunitaria, mientras que las competencias digitales avanzadas alcanzan el 127,1%, quinto mejor registro europeo. Aunque el informe señala un ligero retroceso respecto al año anterior, atribuye estos resultados al impacto de la Agenda España Digital y de los fondos Next Generation.

Inversión empresarial insuficiente

España mantiene la séptima posición europea en inversión de capital riesgo, con un indicador equivalente al 144% de la media de la UE, después de haber crecido un 71,7% desde 2019. Asimismo, el apoyo público directo e indirecto a la I+D empresarial alcanza el 117,2% de la media europea, también en séptima posición.

Sin embargo, estos avances contrastan con la escasa implicación del sector privado. La inversión empresarial en investigación y desarrollo apenas representa el 55,2% de la media europea, situando a España en el puesto 17. El informe recuerda que el gasto empresarial en I+D equivale únicamente al 0,84% del PIB frente al 1,49% registrado por la Unión Europea, una diferencia que limita la capacidad para desarrollar tecnologías propias y aumentar la competitividad industrial.

La situación también afecta a las inversiones en tecnologías de la información. Aunque crecieron 11,1 puntos porcentuales respecto al año anterior y la inversión en cloud computing aumentó un 82,9% desde 2019, España continúa ocupando la posición 21 entre los Estados miembros en este apartado.

El informe identifica el comportamiento innovador de las empresas como una de las principales debilidades del sistema español. El indicador global de empresas innovadoras sitúa a España en el puesto 20, con un rendimiento equivalente al 63,2% de la media europea. Las pymes que introducen innovaciones de producto alcanzan únicamente el 69,7% de la referencia europea, mientras que las innovaciones en procesos empresariales representan el 58,4%. Pese a ello, ambos indicadores mejoraron respecto a 2025 y rompieron la tendencia de estancamiento observada desde la pandemia.

También preocupa la evolución de los activos intelectuales. España ocupa el puesto 18 en esta categoría y acumula una caída del 11,5% desde 2019, reflejo de una producción limitada de patentes y otros instrumentos de protección del conocimiento. Las solicitudes internacionales de patentes apenas alcanzan el 65,9% de la media europea.

Mejores resultados comerciales

España ocupa la segunda posición europea en ventas derivadas de innovaciones para el mercado o para la propia empresa, con un indicador equivalente al 191,1% de la media comunitaria, el mejor resultado de todo el informe. No ocurre lo mismo con el empleo innovador. La proporción de trabajadores empleados en empresas innovadoras representa solo el 52,6% de la media europea, situando al país en la posición 21. Tampoco las exportaciones de productos de media y alta tecnología muestran un comportamiento especialmente destacado, con un rendimiento el 63,6% respecto a la media de la UE.

Uno de los resultados más llamativos del informe aparece en el ámbito de la sostenibilidad. España ocupa la quinta posición europea en productividad de los recursos, con un indicador equivalente al 146% de la media comunitaria, mientras que la productividad basada en emisiones de CO₂ alcanza el 109,2%. Ambos indicadores han experimentado algunos de los mayores crecimientos desde 2019, con lo que se ha consolidado una ventaja competitiva asociada a la transición energética. En cambio, la productividad laboral permanece claramente por debajo de la media europea (83%), lo que el informe considera una de las principales debilidades estructurales de la economía española.