Las Claves de los Expertos
El verdadero desafío de la ‘Aimaginación’: ¿dónde está el límite?
Ramón Rubio (Medialab UO), Corsino Tamargo (No Group), Hugo Giralt (Propelland) y Mamen Diego (ObjetParticulier) analizan en la integración de la creatividad humana y la artificial en el futuro
15-05-2026

La creatividad humana seguirá marcando la diferencia incluso en la era de la IA. Las palabras no son tokens, sino un compromiso con la historia, ha recordado Eugenio Mallol, director de Comunicación y Estrategia de Atlas Tecnológico, al abrir la mesa redonda ‘Innovar en la era de la ‘AIma ginación’’. La clave del futuro creativo está en combinar herramientas digitales con habilidades humanas, con tal de equilibrar experimentación, trabajo artesanal y la potencia de la IA.
En el debate han participado Ramón Rubio, director Medialab en Universidad de Oviedo; Corsino Tamargo, Blue Elephant Hunter en NO GROUP; Mamen Diego, cofundadora y directora creativa en ObjetParticulier; y Hugo Giralt, CEO de Propelland.
Tamargo ha explicado que la IA “nos da semillitas para dar lugar a nuevas ideas”. “Nosotros compramos el término de la AImaginación porque nos facilita la vida. La IA no va en contra de nuestro trabajo, nos permite plantear experiencias más rápido y potenciar el trabajo humano sin reemplazarlo”.
Giralt ha insistido en que la IA “es una herramienta que nos aumentará, y nuestra forma de trabajar evolucionará de cosas más físicas. Del diseño a la valoración estratégica, la IA se ve muy fuerte en research y conceptualización, pero la creatividad humana sigue marcando la diferencia en decisiones y validación con el usuario”.
Trabajo manual
Por su parte, Mamen Diego ha puesto de manifiesto la importancia del trabajo manual. “Siempre digo en broma que en mi empresa hacemos inteligencia artesanal. El trabajo manual conecta mano y cerebro, desarrolla creatividad y permite enfocarse”. Y ha puesto ejemplos ejemplos concretos: “técnicas de origami aplicadas a satélites muestran cómo lo artesanal puede generar resultados muy potentes”. Sin embargo, ha recordado que, aunque la IA puede mejorar otros procesos, “la producción seguirá siendo artesanal”.
Desde la perspectiva del aprendizaje práctico, Ramón Rubio ha asegurado que muchos estudiantes de ingeniería “responden con IA y pierden la práctica de trabajar en grupo. Cuando lleguen al entorno laboral, no sabrán resolver problemas en colaboración y se frustrarán. Es vital crear espacios de unión y apoyo dentro de las empresas”, en ese sentido.
“Si se falla, se aprende. Los experimentos permiten conocer el futuro mejor que un análisis tradicional y fomentan la imaginación”, afirma Ramón Rubio
“Subrayo la experimentación y la valentía. Hay que explorar soluciones y, si se falla, se aprende. Los experimentos permiten conocer el futuro mejor que un análisis tradicional y fomentan la imaginación”, ha asegurado.
Corsino Tamargo ha incidido en que nos tenemos que diferenciar “por las habilidades humanas. No mandes un mail, llama. Ese vínculo afectivo ganará valor y nunca lo desarrollará la IA”.
Una visión reforzada por Hugo Giralt, que asegura que entramos “en una etapa donde haremos cosas inimaginables. La imaginación y creatividad humanas seguirán siendo catalizadores de innovación. Ahora el reto es aplicarlos en la vida real, con los seres humanos en el centro del proceso”. Según dice, el problema ya no reside en lo que la IA es capaz de hacer, sino en dónde poner los límites.
La mesa ha concluido con el mensaje de equilibrar lo digital y lo humano, aprovechar la IA como apoyo, y no olvidar que “el aprendizaje, la experimentación y la creatividad artesanal mantienen la autenticidad en la innovación”.

