Algoritmia y Violín

Nuestro sector exterior, entre ser protagonista del cambio y el día de la marmota

Hace 30 años la economía española inició la transición desde el modelo de exportación al de internacionalización, que implicaba la implantación en el exterior, en este tiempo la estructura de nuestro comercio exterior apenas ha variado y eso no facilita las cosas, porque el modelo actual implica cocrear, ser partícipes del cambio

Eugenio
Eugenio Mallol
Director de Comunicación - Atlas Tecnológico
10-05-2026

Para los que seguimos desde hace 15 años el Atlas de Complejidad Económica que idearon César Hidalgo desde el MIT Media Lab y Ricardo Hausmann desde el Growth Lab de Harvard, la sensación es muy similar a la del personaje de Bill Murray en Atrapado en el tiempo. El día de la marmota se repite una y otra vez.

El Atlas de Complejidad Económica utiliza los datos del comercio exterior de los países: si una economía vende productos de bajo valor añadido y tiene que comprar otros de mayor intensidad tecnológica, queda peor posicionada en el ranking general. España ocupa el puesto 31, adelanto. Suelo proyectar el gráfico de lo que ha pasado desde 1995 para poner de manifiesto que la foto prácticamente no ha variado en 30 años.

Recopilo datos. En 1995, el turismo representaba el 19,9% de las ventas españolas al exterior, en 2024 era el 18,12%; los automóviles han pasado del 11,2% al 6,28%; el transporte, del 5,16% al 3,3%; seguros y financiero, del 1,23% al 1,72%; componentes del automóvil, del 3,06% a 1,84%; y servicios profesionales, del 4,38% al 9,5%.

Para ver la película completa, hay que poner en relación estos datos con la cuota mundial de las ventas españolas por sectores: los automóviles han pasado del 4,2% al 3,18% en 30 años; la agricultura, del 2,54% al 3,42%; el metal, del 2,05% al 2,1%; el textil, del 1,65% al 1,99%; los servicios del 1,99% al 1,33%; la maquinaria del 1,09% al 1,01%; y la electrónica del 0,95% al 0,7%. Todo eso después de una revolución digital, varios Programas Marco de la Unión Europea y un Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Me viene a la cabeza el Atlas de Complejidad Económica al reflexionar sobre el nuevo modelo de apertura al exterior en el que estamos inmersos. En la década de los 90, se inició la transición del concepto de exportación al de internacionalización, con el que nos metimos de lleno en la segunda década de este siglo. Suponía pasar de un objetivo de venta a otros mercados al de instalación. Hoy, el asunto ya no es sólo comerciar como fenicios, sino que debemos y podemos ser partícipes del cambio, coprotagonistas de la configuración de los sectores, los productos y servicios.

Pero para ello, debemos asumir en primer lugar que hemos fracasado en la tarea de transformar nuestro modelo productivo. El día de la marmota sectorial es desolador. Cambiarlo es un requisito indispensable para cocrear con el resto del mundo, para hablar su mismo idioma tecnológico..