Las Claves de los Expertos

Bruno Cendón (Meta) sitúa a los wearables como el interfaz natural de la IA con la persona: “ven lo que tú ves, escuchan lo que tú escuchas”

El senior director architecture en Meta Reality Labs y colaborador de Atlas Tecnológico protagoniza la primera sesión de la 5ª temporada de La Hora Premium con una ponencia centrada en el impacto de la inteligencia artificial en el diseño de dispositivos wearables

Maria Teresa
Maria Teresa Isonhood
Departamento de Comunicación - Atlas Tecnológico
16-01-2026


Bruno Cendón, Senior Director Architecture en Meta Reality Labs, miembro del Comité Asesor de FOM y colaborador habitual de Atlas Tecnológico, ha protagonizado la primera sesión de La Hora Premium de Atlas Tecnológico con una sesión en la que ha demostrado cómo la convergencia entre IoT, telefonía móvil e inteligencia artificial está redefiniendo el diseño de los wearables y la forma en la que interactuamos con la tecnología en el día a día, con limitaciones físicas todavía por resolver.

Durante su intervención, plantea que los wearables actuales son el resultado de una hibridación entre dos mundos. “El IoT se basa en dispositivos de bajo coste, baja complejidad y baterías de larga duración, muchas veces condicionados por entornos industriales muy agresivos. La telefonía móvil, en cambio, aporta experiencia en cámaras de alta definición, interfaces de usuario y prestaciones avanzadas”. El reto, explica, consiste en hacer un “buffet de características”, que combine consumo energético propio del IoT con capacidades heredadas del móvil.

El directivo de Meta encuadra el momento actual como la cuarta gran fase de la computación. “Hemos pasado de ordenadores que ocupaban edificios enteros para una potencia similar a una calculadora, a dispositivos que caben en el bolsillo. Ahora estamos en un punto en el que esa computación se puede vestir”. Pero vestir la tecnología introduce nuevas exigencias: “si lo vistes, tiene que ser bonito y tiene que gustarte”.

Las Ray-Ban Meta representan, en su opinión, el primer wearable de volumen que logra ese equilibrio. Incorporan una capacidad de computación comparable a la de un móvil de hace una década -sin 4G, pero con mejoras clave-, aunque siguen limitadas por la batería. “Intentamos aprovechar toda la superficie del cuerpo para llevar la computación a algo que te puedas poner”, señala, al tiempo que subraya que la industria explora múltiples formatos: gafas, audífonos, collares o incluso dispositivos implantables.

Disrupción por IA

La IA ha alterado por completo la hoja de ruta de los wearables. “Cuando empezamos a crear las gafas no estábamos pensando en la rápida evolución de la IA”, reconoce Cendón. El lanzamiento de ChatGPT marcó un punto de inflexión, que aceleró nuevos modelos de negocio y escalando desarrollos que ya estaban en marcha.

La clave, explica, es el paso a una IA multimodal, capaz de procesar texto, audio, imagen y vídeo. En ese contexto, los wearables se convierten en el interfaz más natural con la inteligencia artificial. “Ven lo que tú ves, escuchan lo que tú escuchas. Puedes tener una interacción privada y continua. El wearable es el interfaz principal con la IA, y eso obliga a adaptar completamente el diseño”.

El objetivo a medio plazo es disponer de dispositivos que actúen como asistentes personales permanentes, con una inteligencia local, privada y personalizada. “Que puedas preguntar dónde dejaste las llaves, qué te pidieron en una reunión o que te agende una cita automáticamente”. El desafío, hoy por hoy, es físico: baterías, disipación térmica, tamaño, diseño y consumo energético. “Nadie es capaz aún de hacer unas gafas bonitas que estén encendidas todo el día y ofrezcan ese nivel de información”.

La llegada de la IA también está transformando los procesos de diseño y producción. Cendón anticipa una tensión creciente entre estética y funcionalidad, en un contexto de fuerte experimentación en el que no todo funcionará. “Reducir toda esta tecnología a un pin o unas gafas sin que pesen, sin que quemen y con conectividad avanzada es extremadamente complejo”.

Aun así, se muestra optimista. Aunque el silicio se acerca a límites físicos, la creatividad en arquitecturas 3D y nuevos diseños de chips permitirá avances significativos en eficiencia energética y rendimiento en los próximos años.

Desde el punto de vista industrial, Meta ha abierto nuevas vías de colaboración. La compañía ha anunciado recientemente el Device Access Toolkit (DAT), una API que permite a desarrolladores acceder, bajo credenciales, a elementos como la cámara o el micrófono de las gafas. En paralelo, alianzas como la anunciada por Siemens en el CES de Las Vegas, que llevará IA industrial a las Ray-Ban Meta para reconocimiento de entornos, mantenimiento y seguridad, apuntan a un amplio abanico de aplicaciones profesionales.


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