Las Claves de los Expertos
Anticipación, integración y colaboración marcarán la incorporación de la IA y la robótica a la industria
El ciclo ‘IA y robótica, hacia el mundo híbrido’ de La Hora Premium de Atlas Tecnológico ha reunido a Agustín J. Sáenz (Tecnalia), Javier Sirvent (Atlas Tecnológico), Concha Monje (Universidad Carlos III de Madrid) y, en la mesa redonda moderada por Francisco Ricau (ITI), a Ana Mata (Horse), Damien Sallé (Tecnalia), Javier Miguélez (Moving Robots y ARME) y Mario Machín (Mars), para analizar cómo la inteligencia artificial y la robótica avanzan hacia un entorno híbrido y qué factores marcarán su incorporación a la industria
10-08-2026

La incorporación de la inteligencia artificial y la robótica a la industria dependerá menos de la tecnología disponible que de la capacidad de las organizaciones para anticiparse, integrar estas soluciones en sus procesos y colaborar para acelerar su adopción. Esa idea ha recorrido las cuatro sesiones del ciclo ‘IA y robótica, hacia el mundo híbrido’, organizado por La Hora Premium de Atlas Tecnológico. Los expertos han coincidido en que el futuro pasa por combinar inteligencia artificial, automatización y robótica con una estrategia industrial que sitúe a las personas, la formación y la seguridad entre las prioridades.
El ciclo comenzó con la intervención de Agustín J. Sáenz, director de Estrategia, Mercado y Tecnología de Tecnalia, quien invitó a observar la nueva etapa que abre la convergencia entre la inteligencia artificial generativa y la inteligencia artificial física. A su juicio, esa unión permitirá que las máquinas amplíen sus capacidades al sumar razonamiento, percepción y acción sobre el entorno. El directivo resumió esa convergencia con una idea sencilla al afirmar que la IA generativa “piensa, crea”, mientras que la IA física “percibe y actúa”. Para Sáenz, la combinación de ambas capacidades permitirá que una máquina pueda “pensar, crear, percibir y actuar”.
El responsable de Tecnalia insistió además en que el mayor reto para las organizaciones llegará con la transformación de sus modelos de funcionamiento. “La madre del cordero está en las dos que faltan”, señaló al referirse a los cambios organizativos necesarios para aprovechar la inteligencia artificial. La clave estará en “la capacidad de saber hacer dos cosas. Uno, anticiparse y dos, colaborar”.
La segunda sesión contó con Javier Sirvent, evangelista tecnológico y colaborador de Atlas Tecnológico, quien situó la robótica autónoma entre los grandes motores del próximo salto industrial. Durante su intervención afirmó que «”a próxima frontera es el mundo físico”, una etapa en la que la inteligencia artificial ampliará sus capacidades mediante cámaras, sensores, actuadores y robots conectados con el entorno. También explicó que los modelos Visual-Linguistic-Action permiten que una máquina “vea, entienda y decida cómo moverse o cómo interaccionar con el mundo real”.
Sirvent pidió combinar entusiasmo con prudencia. “Esto se va a tener que regular y se va a tener que regular rápido”, advirtió. Además, defendió que la robótica “va a ser la mayor industria tecnológica que jamás se haya visto”, una evolución que exigirá capacidad de adaptación por parte de las empresas.
La tercera ponencia corrió a cargo de Concha Monje, investigadora y catedrática de la Universidad Carlos III de Madrid, quien defendió que la robótica blanda marcará el desarrollo de los futuros robots asistenciales. “La robótica blanda busca simplificar la robótica”, afirmó al presentar una línea de investigación basada en materiales flexibles, diseños inspirados en la naturaleza y sistemas de control avanzados. Al comienzo de la sesión también recordó que las soluciones sencillas “son realmente muy efectivas y pueden tener un impacto tremendo, y la robótica blanda de alguna manera nos permite hacer cosas muy complejas de una forma un poquito más simple”.
La investigadora ilustró esa capacidad con aplicaciones médicas ya desarrolladas. Al referirse a los exoesqueletos pediátricos destacó que “niños que tienen una atrofia muscular que les ha impedido caminar se han podido poner de pie y han podido caminar”. A continuación, subrayó que ese avance supone “un beneficio totalmente social, cognitivo e incluso emocional”.
Mesa redonda de cierre
La mesa redonda que cerró el ciclo trasladó el debate a la implantación industrial de los humanoides. Damien Sallé (Tecnalia) explicó que un robot humanoide “está pensado para poder estar trabajando o actuando en las mismas esferas de la planta”, mientras que Javier Miguélez (Moving Robots) defendió que la conversación debe comenzar por las necesidades de la empresa y recordó que “van a entrar en todas aquellas aplicaciones en las que tú puedes tener al humanoide haciendo la tarea A durante un tiempo, y luego hacer la tarea B”. Desde la visión de la industria, Mario Machín(Mars) resumió que la decisión “no empieza cuando compras el robot, empieza bastante antes, cuando entiendes los problemas que tienes”. Ana Mata (Horse) añadió que los humanoides podrán cubrir aplicaciones “que ahora mismo nos resulta muy difícil integrar con la robótica tradicional”.
La evolución de la inteligencia artificial y la robótica avanza con rapidez, aunque el éxito dependerá de la capacidad para anticipar los cambios e integrar estas tecnologías en los procesos industriales. Y, además, fortalecer la colaboración entre empresas, centros tecnológicos y profesionales.
