Las Claves de los Expertos

'Update Menu': reinventar a las personas y al sector público

Atlas Tecnológico estrena en Madrid este nuevo formato y reúne a 18 directivos para hablar de tendencias de cambio en la economía y la tecnología

06-02-2026

Update Menu Tour es el nuevo formato de encuentros promovidos por Atlas Tecnológico para difundir el conocimiento, al tiempo que se disfruta de una experiencia gastronómica de calidad. La primera parada tuvo lugar en el Txoko Jai Enea de Madrid y reunió a 18 directivos de diferentes sectores, desde el financiero a las telecomunicaciones, el asegurador, el educativo, el energético, el aeroespacial y defensa y los servicios de orquestación digital en plantas industriales.


Impacto de la IA

Quizás el punto más álgido del debate fue la distinción entre quienes ejecutan tareas (doers) y quienes piensan (thinkers), y el riesgo económico que puede suponer para la clase media ubicarse en el lado equivocado de la balanza. En este nuevo contexto, propiciado por la inteligencia artificial (IA), en el que la capacidad de crear y de generar el prompt adecuado será más valioso que la ejecución mecánica, “los thinkers son los que van a sobrevivir, mientras que los doers están en peligro de extinción” .

Preocupa, en ese sentido, la pérdida de habilidades básicas y la dependencia excesiva de la herramienta tecnológica inteligente. Los trabajos por debajo del 1,5 del salario mínimo tendrán que adaptarse para no desaparecer. Y esa horquilla incluye no solo a los empleos de baja cualificación, sino también a puestos intermedios y logísticos. “Habrá gente que después de un año ya no sepa trabajar, si no le pregunta a su ChatGPT”. Una de las grandes dificultades actuales tiene que ver con el proceso de reciclado real de la fuerza laboral (“hay que reinventar a las personas”) y el riesgo social que conlleva. Probablemente, requiera una generación y plantee conflictividad, si se cumple el presagio acerca de la exclusión de los empleados que perciben menos de 1,5 veces el salario mínimo interprofesional.

Escepticismo y “hype”

Hubo voces que llamaron a la calma frente a los discursos extremos. “Veo un mix de lenguaje ante la irrupción de la IA: entre adanista, como si se estuviera fundando la humanidad, y apocalíptico a la vez”. Mientras una parte de los usuarios se pregunta dónde han quedado otros hypes del pasado como el metaverso, otra parte arguye que la comparación entre aquel fenómeno pasajero y la actual dinámica en torno a la IA no resulta sencilla, porque la adopción de esta última ha sido prácticamente inmediata y en todos los órdenes de la economía y la sociedad.

Existe una cierta fatiga personal y social ante tanta tecnología. “Hace falta también una alfabetización porque estamos todavía en puntos cardinales completamente opuestos”. Pero lo que es evidente ya es que la IA cambiará la jerarquía y el flujo de información interna en las organizaciones, lo que puede suponer el fin de los intermediarios internos. “Como CEO puedo tener un acceso a una información que hasta ahora no he tenido; antes contaba con un equipo de secretaría, hoy puedo ser autónomo”.

También cambiará la relación con el exterior. En la dinámica comercial, para muchos sectores el cliente va a ser una inteligencia artificial, de modo ya no es cuestión de que aparezcamos bien posicionados en el buscador de Google, sino de que la inteligencia artificial nos localice.


La Administración pública como freno

La regulación y la burocracia en Europa, y en España en particular, están bloqueando el desarrollo de infraestructuras críticas para la IA, como la ampliación de la red eléctrica o la extensión de la fibra óptica. La incapacidad de conseguir permisos rápidos puede bloquear inversiones fundamentales para la competitividad de la economía. Evitar el colapso físico de la red eléctrica hacia el que se dirige España resulta fundamental.

Más allá de la burocracia general, hay problemas muy específicos que deben ser resueltos. Por ejemplo, la subjetividad de los funcionarios individuales y la falta de respuesta que detiene inversiones millonarias, porque el silencio administrativo genera un espacio de inseguridad.

En un momento de debate público sobre la inversión en defensa, podría decirse que la primera línea de protección del país no cuesta dinero: es que la Administración funcione, que permita a sectores como la alimentación y el transporte, entre otros, actuar de forma autosuficiente y de modernizar se para hacer frente al desafío.

Geopolítica: Europa vs. Asia

La verdadera amenaza no es la tecnología per se, sino la velocidad a la que la aplican competidores globales, específicamente China. En el futuro inmediato, la IA les va a ayudar todavía más intensamente en esa carrera, de modo que, si Europa no reacciona, “estamos muertos”. Lanzar un nuevo avión en Europa puede costar 20 años, mientras que China podría lograrlo en apenas dos cuando consiga desplegar todo su potencial. Hace una década se veía un coche conceptual en una feria y salía al mercado 10 años después, pero los OEM chinos están demostrando que se puede hacer en dos o tres años.

China además está consiguiendo haciendo hacer hardware para robots muy barato y competir con la tecnología más avanzada del mundo. La robótica europea todavía tiene el software, que es la parte fundamental para competir, pero la dependencia del hardware procedente del gigante asiático es preocupante.

Educación y nuevos modelos de evaluación

El sector educativo será uno de los más obligados a cambiar. Debe replantearse cómo se mide el conocimiento ante la imposibilidad de detectar si un alumno usa IA para redactar un texto. “¿Para qué necesita un alumno estudiar de memoria las leyes, si ya tiene un agente de IA que es capaz de responder a una consulta... con mucha más precisión?” No hay que aprender de memoria, hay que entender.

Economía, energía y costes

La sostenibilidad económica del modelo actual de IA, asociado a un enorme consumo energético, no está asegurada en España. Las empresas asumirán la IA como un coste operativo más, como la luz o el software de oficina. La tarea que deben abordar todas las organizaciones en clave interna es asegurar el retorno de la inversión. “Yo nunca he mirado la partida presupuestaria de mis licencias de Office, ni creo que mire la partida presupuestaria de las licencias de IA”, comenta uno de los participantes. El problema es el incremento de costes que puede producirse en el futuro si las plantillas se acostumbran a resolver cualquier duda preguntando a la IA.