Mercado

Un salto ambicioso hacia la autonomía digital: el DNA redefine la conectividad europea

El Digital Networks Act acelera la transición a redes avanzadas, reduce cargas administrativas y establece mecanismos para fortalecer la autonomía tecnológica europea

María José
María José Martínez Modelo
Departamento de Comunicación - Atlas Tecnológico
22-01-2026

Imagen: European Comission

La Comisión Europea ha presentado el Digital Networks Act (DNA), una propuesta que marca un cambio decisivo en el diseño del mercado de la conectividad. El objetivo es simplificar las reglas, estimular inversiones y preparar la infraestructura que sostendrá la próxima generación de servicios digitales.

El texto aspira a armonizar un entorno hoy fragmentado y a crear un mercado único capaz de competir a escala global. Su alcance abarca desde el futuro del espectro radioeléctrico hasta la seguridad de las redes y la transición definitiva hacia la fibra.

De hecho, el DNA propone un régimen de registro único que permitirá a las empresas inscribirse en un Estado miembro y operar en cualquier país de la Unión. Esta medida elimina barreras regulatorias que dificultan la expansión de startups y operadores, y refuerza la idea de un mercado europeo homogéneo para servicios digitales.

La norma también define un marco europeo para la autorización de servicios satelitales. Con ello, Bruselas busca atraer proveedores que quieran operar con alcance continental y dar un salto en capacidad de comunicaciones desde órbita.

También, advierte que entre 2030 y 2035, los Estados miembros deberán completar planes nacionales para apagar las redes de cobre. El proceso se prepara con antelación y cada país presentará su hoja de ruta en 2029.

La sustitución del cobre por fibra y nuevas infraestructuras móviles constituye la base para tecnologías como inteligencia artificial, servicios cloud o comunicaciones de baja latencia. El marco contempla salvaguardias para usuarios, desde información clara sobre los apagados hasta garantías de continuidad del servicio.

Menos burocracia y dependencia

El DNA simplifica el marco regulatorio y reduce las obligaciones administrativas con el propósito de liberar recursos para destinarlos al despliegue de redes y a la innovación, en lugar de la burocracia.

La propuesta introduce, además, más flexibilidad en las relaciones entre empresas, aunque mantiene un nivel elevado de protección al consumidor. Esta línea busca dinamizar acuerdos entre operadores, proveedores de contenidos, plataformas cloud y otros actores del ecosistema.

Con el nuevo Act, la resiliencia de las redes pasa a primer plano, ya que incorpora mecanismos para reducir dependencias estratégicas, fortalecer la cooperación entre países y responder a crisis con un plan de preparación a nivel europeo.

La selección de servicios satelitales paneuropeos incluirá criterios de seguridad y resistencia, lo que eleva el listón para los futuros operadores que quieran participar en estos despliegues.

Junto a todo ello, el texto mantiene íntegramente los principios de neutralidad de la red e introduce un mecanismo que clarifica las normas de Internet abierto en servicios innovadores. También propone un espacio de cooperación voluntaria para mejorar la eficiencia del tráfico y abordar retos técnicos de próxima generación.

El DNA reemplazará el Código Europeo de Comunicaciones Electrónicas de 2018 y encaja en la estrategia europea de transformación digital hacia 2030. La presidenta Ursula von der Leyen ya situó este proceso como una prioridad estratégica, con el objetivo de consolidar un mercado único de conectividad antes de 2028.

En palabras de Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva para Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, Europa necesita infraestructuras de alto rendimiento que permitan a startups aprovechar la inteligencia artificial, a profesionales sanitarios atender pacientes a distancia y a empresas adoptar servicios en la nube con garantías.