Algoritmia y Violín
¿Qué estamos buscando en Finlandia?
Laboratorios 'as a service' capaces de simular a más de seis millones de usuarios, una planta de industria 4.0 en el sótano, una universidad líder en tecnologías de radio a una hora en vuelo de Helsinki y, sobre todo, un espacio de 352 kilómetros cuadrados para probar las comunicaciones del futuro sin interferencias, así innova Nokia
Es una cuestión de modelo. Nokia se fundó hace 160 años en torno a fábricas de papel y zapatos de caucho. Hoy es un líder en infraestructuras de redes de telecomunicaciones y se encuentra entre los 15 principales solicitantes de patente europea, enfrascada como está en el desafío de integrar en ellas la inteligencia artificial (IA). Más de 1.500 proveedores de telecomunicaciones en 150 países utilizan sus equipos.
Para el desarrollo de hardware y software, y tras recibir el encargo de una misión secreta de radio militar, Nokia comenzó en 1973 su actividad en Oulu, a una hora en avión de Helsinki y Capital Europea de la Cultura 2026. Tiempo después llegaría el AS6, uno de los primeros ASIC (application-specific integrated circuit) a gran escala, y posteriormente las sucesivas generaciones de comunicación móvil 1G, 2G, 3G, 4G y 5G y ahora 6G.
“Una historia divertida es que ahora tenemos en nuestros campus a varios empleados trabajando en el 5G y 6G SOC [system on a chip, un solo chip que contiene el procesador, la memoria, los módems de radio y aceleradores de IA] junto a Nvidia, cuyos padres desarrollaron el AS6 en 1986. Esto es algo que demuestra las profundas raíces que tenemos aquí”, explica el presidente de Nokia Europa, Rolf Werner.
Lo especial de Oulu como laboratorio está también a campo abierto, en esas hermosas planicies de bosque, nieve, mar helado y esquivas auroras boreales. Nokia cuenta con una enorme área de verificación a su disposición de 352 kilómetros cuadrados, sin tráfico de radio comercial que pueda interrumpir las pruebas y con una red 5G de extremo a extremo. No existe nada similar en ningún otro lugar de Europa.
Las operadoras de telecomunicaciones propietarias de las frecuencias otorgadas por el Gobierno finlandés, al no tener usuarios comerciales en esa zona específica, se las prestan a Nokia. La red se carga constantemente y está diseñada para automatizar el análisis de los datos, de modo que se puedan realizar pruebas con datos en tiempo real 24/7.
En cualquier red de telecomunicaciones, la interfaz más compleja es la aérea, esa que va desde la estación base hasta el equipo del usuario, ya sea un teléfono móvil, un coche autónomo, un dispositivo de telemedicina o un dron autónomo. En Oulu, Nokia está desarrollando fundamentalmente estaciones base y se centra principalmente en la parte de radio, en especial en la antena activa masiva MIMO (Multiple Input, Multiple Output) inteligente, es decir, capaz de enfocar la señal (beamforming) mediante algoritmos y hacer un seguimiento individualizado de una gran cantidad de usuarios en movimiento.
El laboratorio as a service de su campus está disponible para todo el personal de I+D a nivel mundial. Allí se pueden simular hasta seis millones de usuarios simultáneamente para comprobar el rendimiento y replicar las redes reales de las operadoras. Es un volumen de usuarios superior a la población de toda Finlandia.
“¿Recuerdan a aquel cliente en Laponia sentado en su casa hablando por teléfono a larga distancia o al público de un estadio de fútbol enviando imágenes rápidamente a casa?”, nos pregunta uno de los técnicos, “podemos ejecutar todos esos escenarios diferentes en este laboratorio”.
Sus equipos se puede configurar de forma remota sin necesidad de presencia física. El machine learning es fundamental para la automatización de pruebas: crea el método de examen antes de que se aplique y sea necesario corregirlo. Se utiliza, por ejemplo, para para generar límites de KPI (líneas de base dinámicas), ya que existen miles de opciones posibles.
Las pruebas de laboratorio del futuro 6G son el hype del momento. Han comenzado ya en algunas instalaciones (en otoño, se hizo una demostración de campo) y las pruebas de concepto comenzarán este año. Al carecer todavía de estándar, sin embargo, ni siquiera se puede determinar con claridad la forma de probarlo. El sistema debe ser lo suficientemente estable y no tiene sentido comprar simuladores de interfaz de usuario de alto coste, la única posibilidad es recurrir a un proveedor de chipsets que pueda desarrollar ese tipo de soluciones fuera de lo especificado.
El objetivo principal en esta fase inicial será conocer cómo se comporta el sistema, cómo se asegurar la latencia necesaria, la velocidad especificada y el rendimiento para casos de uso específicos y la capacidad para un determinado producto, según el TPC (Protocolo de Control de Transmisión).
Una de las patas fundamentales de la actividad del laboratorio de Oulu son las auditorías de salud técnica de los productos. Nokia usa INP (Impulse Noise Protection), pero no tiene antenas, todo está conectado mediante cables de RF (radiofrecuencia). Quiere asegurarse de que el dispositivo "escucha" bien las frecuencias que le corresponden, que lo hace bajo los estándares de registro establecidos (TCR o Configuración de Prueba de Referencia) y que sus componentes internos no fallan al procesar esa carga de trabajo.
Es clave, por ejemplo, en el caso de uso dual de componentes. Los usuarios civiles y militares podrían usar una misma estación, pero las necesidades de conectividad para facilitar la conciencia situacional o las operaciones multidominio son muy diferentes en ambos campos.
Un aspecto clave de las pruebas de compatibilidad electromagnética, por ejemplo, es la llamada inmunidad a la RF. “Queremos asegurarnos de que, al proporcionar las diferentes fuentes de interferencia, nuestros equipos pueden gestionar las que son dañinas de manera que no afecten a nuestro diseño ni al blindaje electromagnético, lo que podría dañarlos, y se mantenga fuera”, explica un técnico.
Uno de los secretos del éxito innovador del recóndito escondite de Oulu ha sido contar con una excelente universidad que se centra en la comunicación inalámbrica y la tecnología de radio. Se trata probablemente del centro de desarrollo de tecnología de radio más avanzado del mundo
Es fascinante, puestos a dotarse de laboratorio, Nokia ha creado su propia industria 4.0 en una de las plantas subterráneas de su campus finlandés. De modo que no sólo crea los prototipos iniciales de sus productos, sino que también es capaz de producir una parte de la demanda de sus clientes en los mercados europeos. La clave es “encontrar la mejor manera de fabricarlo, cómo hacerlo, una receta de producción que otros puedan seguir, para que tengamos el mismo alto estándar de eficiencia y calidad en todo el mundo”, me explica su responsable.
La planta industrial es usuaria de la red inalámbrica privada 5G de Nokia. Como en cualquier otro centro de producción, genera muchos datos de producción y procesos, que son capturados y utilizados para optimizarlos. Para ello, ha desarrollado un sistema interno de IA con herramientas de software de código abierto y el servicio en la nube Microsoft.
Esta plataforma de gestión de datos recopila la información de todos los paneles de control, activos, procesos, bases, aplicaciones, dispositivos, etc., los reúne en un solo lugar y los estructura conforme a una arquitectura específica. Gracias a ello, Nokia puede crear casos de uso que las personas de su planta industrial usan a diario para resolver problemas operativos, simplificar y optimizar toda su actividad. En estos momentos dispone de más de 160 casos de uso ya activos en esa plataforma.
¿Vende esa plataforma a terceros? “No, por ahora, pero creo que es una buena idea”, me dice mi interlocutor, “de vez en cuando hay debates sobre este tema”, porque “nuestros clientes tienen el mismo problema que nosotros”. Quién sabe, quizás aquella fábrica de pasta de madera y papel fundada por Fredrik Idestam en Finlandia acabe siendo un actor relevante en la tecnología de gemelos digitales.
