Las Claves de los Expertos
Patricia López (Idonial) insta en la Hora Premium a usar la prospectiva para decidir qué tecnologías necesitará la industria
La directora gerente de Idonial Centro Tecnológico defiende la integración sistemática de la prospectiva estratégica en la industria, la empresa y la administración para orientar la innovación en contextos de alta incertidumbre
La Hora Premium de Atlas Tecnológico ha inaugurado el ciclo ‘Industrias del futuro y prospectiva estratégica’ con una idea central clara, defendida desde el inicio por Patricia López: innovar exige incorporar de forma consciente y estructurada la mirada al futuro en la toma de decisiones del presente. Bajo el título ‘El futuro de la industria: ¿por qué necesitamos prospectiva para innovar?’, la directora gerente de Idonial Centro Tecnológico ha compartido su experiencia en planificación estratégica de la tecnología y gestión de la I+D+i, acumulada durante más de veinte años en sectores industriales, tecnológicos y de defensa. La sesión ha estado conducida por Francisco J. Jariego, investigador independiente y colaborador en Atlas Tecnológico, y hancontado también con la intervención de Isabel Fernández Peñuelas, directora de Estudios de Futuros en The Futures Factory. Ambos son coordinadores de este nuevo ciclo.
López ha abierto su intervención repasando una trayectoria profesional marcada por la prospectiva como hilo conductor. “He dedicado 20 años a la planificación estratégica de la tecnología y la I+D+i, es la esencia de lo que he hecho en diferentes sectores”, ha explicado. Desde su paso por Isdefe y la Agencia Europea de Defensa hasta su etapa actual al frente de Idonial, su trabajo se ha centrado en integrar la prospectiva en la planificación estratégica. “Cada tecnología tiene sus peculiaridades, pero la importancia de la prospectiva tecnológica estratégica tiene que ir ligada a algo”, señala, en referencia directa a la toma de decisiones.
Jariego ha introducido el diálogo planteando la relación directa entre innovar y pensar en el futuro. En ese contexto, ha pedido a López que explicara los grandes ejercicios de prospectiva desarrollados en la Agencia Europea de Defensa. La ponente ha situado el último, realizado en 2021, en un momento decisivo para la organización. “Estábamos reformulando las agendas tecnológicas y haciendo un plan estratégico para toda la entidad. Vimos la necesidad de dotar de visión de largo plazo”. “Necesitamos saber qué es lo que vamos a necesitar en 10 o 15 años”, asegura.
El ejercicio de prospectiva, con horizonte 2040, se apoyó en dos factores: la experiencia acumulada durante décadas en Europa y la OTAN, y un contexto marcado por la pandemia y la definición del Programa Europeo de Defensa. “Era el momento adecuado de hacer una reflexión de hacia dónde va el mundo y cómo tomar las decisiones a partir de ahora”, explica. “El futuro no se puede prever, por eso la belleza de la prospectiva es ver los múltiples futuros que pueden suceder. El futuro será una mezcla de ellos”.
Ante la cuestión de cómo mirar a 30 años vista, ha defendido un enfoque metodológico amplio. El trabajo combinó análisis del pasado, con previsión de predicciones históricas, y vigilancia tecnológica. “Mirar cómo evolucionaron ciertas tecnologías y entender por qué unas fueron más rápidas y otras más lentas ayuda mucho”, apunta. También incorporaron la revisión de la filmografía de ciencia ficción. “Regreso al futuro o Blade Runner te ayudan a abrir la mente y a calibrar expectativas”.
A ello se sumó el scan the scanners, el análisis de estudios elaborados con amplios recursos y redes, y métodos participativos como encuestas Delphi. “Tuvimos 2.000 expertos de toda Europa participando”, recuerda. La fase colaborativa se completó con talleres virtuales tipo work café, condicionados por la pandemia, que permitieron una participación más amplia. “Para mirar al futuro hay que permitir un pensamiento convergente y divergente”, sostiene. Una de las claves del proceso fue la diversidad de perfiles. “Elegimos un grupo de expertos muy diverso: físicos, economistas, filósofos”, explica. Esa combinación enriqueció las discusiones y permitió generar escenarios y guiones de futuro más sólidos. Jariego ha recalcado en este punto la magnitud del trabajo y la dificultad de analizar sistemas complejos. “No tenemos una ciencia para analizar el futuro, pero podemos mirar al pasado”, resume, y destaca el valor del backcasting y de la inteligencia colectiva.
La conversación ha derivado hacia el uso práctico de la prospectiva según el tipo de organización. Desde la administración pública, López defiende la necesidad de una visión a muy largo plazo, coherente con inversiones que duran décadas. En la empresa, el enfoque cambia. “No planificas tu estrategia a 10 años vista, te dicen que te vayas a 1, 2 o 3 años”, reconoce, y recomienda prácticas accesibles: observar qué hacen otros, participar en foros sectoriales, seguir el marco regulatorio y lanzar delphis internos para extraer conocimiento de la propia plantilla.
Para pymes y emprendedores, subraya la importancia de leer estudios de futuro desde perspectivas diversas, tecnológicas y económicas. “Nunca te da seguridad al 100%”, admite, pero ayuda a evaluar si un producto encajará en los próximos años. Como centro tecnológico, Idonial ocupa un espacio intermedio. “Tenemos que hacer de intermediario entre universidad y empresa”, explica. La prospectiva a cinco o diez años resulta imprescindible para asesorar a empresas que carecen de tiempo y recursos.
En este momento de la conversación, ha llegado al abordar la inteligencia artificial. López ha relatado cómo, en Bruselas, incorporaron a un escritor de ciencia ficción para construir escenarios. “Uno de los futuros estaba centrado en la IA, un futuro utópico”, en el que una IA dominaba el mundo para hacer el bien. Sin embargo, la ponente ha admitido que la IA “la diseñamos los humanos y tendrá nuestros vicios”.
López ha compartido también una experiencia especialmente ilustrativa de cómo aterrizar la prospectiva en contextos operativos complejos. Como curiosidad, relató un disruptive technology assessment game desarrollado para la OTAN, concebido como un ejercicio presencial de mesas redondas en el que se buscó de forma deliberada romper la homogeneidad de perfiles. “No podíamos ser todos tecnólogos”, explica. Por eso incorporaron estudiantes, perfiles alejados del ámbito técnico como gamers y, sobre todo, a los usuarios finales de la tecnología, en este caso soldados. “Te empiezan a sacar los problemas”, señala, poniendo de relieve el valor de ese contrapeso entre quienes piensan a largo plazo y quienes operan en el día a día.
Ese equilibrio resulta clave. A nivel operativo y táctico, la prioridad se centra en resolver necesidades urgentes, aunque la prospectiva introduce conversaciones necesarias sobre tecnologías que aún no están maduras para responder a los retos inmediatos. “Hay que encontrar ese contrapunto”, defiende.
En el tramo final, Jariego ha planteado el papel de Europa y España en un escenario de competencia global. “Debemos creérnoslo. En España hay muchísimo potencial”, ha señalado López, y ha indicado la gestión de los recursos y la economía circular como cuestiones estratégicas, más allá de imposiciones legales.
Isabel Fernández Peñuelas ha cerrado el debate destacando la importancia de preparar bien los ejercicios de prospectiva y ha preguntado sobre cómo distinguir la señal del ruido. López ha aludido al análisis de weak signals y a la observación de niveles bajos de maduración tecnológica para detectar bases sólidas frente al entusiasmo pasajero.
La sesión ha concluido con una reflexión compartida sobre escenarios complejos. “Los próximos años serán para ver qué podemos hacer para que la Tercera Guerra Mundial no suceda”, ha concluido López.
La próxima cita del ciclo será el jueves 12 de febrero, con una ponencia protagonizada por Manuel Martínez, Head of Open Innovation and Foresight en Ferrovial, que llevará por título ‘Infraestructuras para el futuro’. Tras ella, Enrique Ávila, director del Centro de Referencia de Inteligencia Artificial del Estado Mayor de la Defensa, ofrecerá el 26 de febrero la ponencia ‘El futuro de la defensa en el contexto tecnológico y geopolítico’. El ciclo se cerrará el 12 de marzo con una mesa redonda titulada ‘¿Ha llegado, por fin, el momento “Prospectiva” a la Industria?’. En ella participarán los dos conductores del ciclo, Francisco J. Jariego e Isabel Fernández Peñuelas, junto a Ibon Zugasti (Director en PROSPEKTIKER), Lola Elejalde (Business Angel en W4STEAM) y Sandra Martínez (Foresight and Innovation Specialist en BASF).
