Algoritmia y Violín
La obsesión por la soberanía nos ha dormido, es hora de pasar a la ofensiva en la IA y acceder a los datos de EEUU y el resto del mundo
Ha tenido que ser el propio CEO de Microsoft, Satya Nadella, el encargado de mostrar en Davos el error de estrategia de Europa al obcecarse con una soberanía de los datos que no es tal y no preocuparse por acceder a los datos de Estados Unidos y del resto del mundo para crear productos y servicios más competitivos, el futuro pasa por controlar la energía y los tokens
Eugenio Mallol
Director de Comunicación - Atlas Tecnológico
25-01-2026

El CEO de Microsoft, Satya Dadella, durante su participación en el Foro de Davos. / WEF
En eventos como el Foro de Davos surgen esa clase de momentos en los que el tiempo parece suspenderse. Satya Nadella, CEO de Microsoft, no es alguien precisamente nuevo, de quien se espere la visión sorprendente de la reunión. Para eso tampoco están ya ni Jensen Huang, de NVIDIA, ni Elon Musk, quizás.
El rol de animadores tecnológicos está reservado a priori para esas figuras emergentes que protagonizarán, salvo imprevistos catastróficos de última hora, las megasalidas a Bolsa de la década, unas IPO descomunales para las que se está guardando mucho del inconmensurable montón de dinero líquido empantanado aún. Ese polvo seco (dry poder) nos tiene en ascuas.
Pero llega Satya Nadella y dice en Davos que no comprende la obsesión de los europeos por la soberanía de los datos. “Están produciendo productos industriales que hoy llevan embebida inteligencia y datos, pero siempre que venimos a Europa, todo el mundo habla de soberanía”, afirma. Y entonces sucede uno de esos momentos: “¿Adivina qué? Europa debería estar mucho más preocupada por el acceso de sus empresas industriales y de servicios financieros a los datos de EEUU y del resto del mundo; en lugar de pensar que, de alguna manera, protegiendo los suyos, será más competitiva”.
Solo conseguirá serlo, continúa, “si los productos que salen de Europa son competitivos a nivel mundial”, y ese el cambio de mentalidad que necesitamos hacer. Europa ha sido líder en privacidad, “lo cual es fantástico”, ha sido líder incluso en seguridad en torno a la inteligencia artificial (IA), “y esa es una característica genial”, apunta Nadella. Pero hay que complementarla “desarrollándose localmente y pensando globalmente”.
Es interesante que tenga que venir precisamente el CEO de Microsoft a poner de relieve el potencial error que supone afrontar la transformación digital y la expansión de la IA desde Europa con visión defensiva. No nos estamos planteando la realidad de que la competitividad de nuestra economía a escala global dependerá fundamentalmente también de nuestra capacidad para recolectar datos fuera de Europa.
Los europeos producimos productos y servicios que llegan a todas partes del mundo y, por lo tanto, nuestra competitividad “se debe valorar a nivel mundial, no solo en Europa”, señala Nadella. Debemos reflexionar sobre lo que significa soberanía, en su opinión. En la era de la IA, “el tema del que menos se habla, y eso cambiará este año, es el de la soberanía de una empresa”.
Si una compañía no puede integrar su “conocimiento tácito” en un conjunto de “ponderaciones para un modelo de IA bajo su control”, por definición, “no tiene soberanía”. Está filtrando valor empresarial al “dueño de un modelo en algún lugar. Es fascinante que nadie esté hablando de eso”. En ese sentido, “el centro de datos es lo menos importante, honestamente”.
Están por todas partes porque “la velocidad de la luz es la única restricción real”, y se van a extender más. “Podrás cifrar todo, podrás tener las claves contigo, pero todo eso son problemas que se resuelven desde el punto de vista técnico. La cuestión que solo se resolverá con más soberanía tiene que ver con el conocimiento tácito y control sobre los modelos”, sostiene el CEO de Microsoft.
No se trata, por tanto, de monitorizar “una transferencia de valor empresarial unidireccional”. Según explica, “el control del destino significa que la capacidad para producir algo único se preserva. David Ricardo no se equivocó. Hay una ventaja comparativa en los países y en las empresas que debe preservarse incluso en la era de la IA. Eso es lo que dará una verdadera soberanía”. Es necesario invertir en lo que realmente va a ser decisivo para ello: disponer de energía abundante y a buen precio y mantener los tokens de la IA bajo nuestro control.
Nadella se pregunta “¿cuál es la próxima generación de productos que van a venir de Europa?” Se declara admirador del Mittelklasse alemán, ese modelo de productos alta calidad y durabilidad a precio accesible que ha hecho grande a la industria europea. “Cuando voy a un joyero o a un dentista en Estados Unidos, estoy rodeado de la Mittelklasse. Es una ingeniería increíble”. Sí, Europa tiene motivos para pasar a la ofensiva.