Las Claves de los Expertos

Europa prefiere la dependencia tecnológica a armonizar sus normas

Dirigentes de la Comisión Europea, SAP, Capgemini y Elevenlabs coinciden en que Europa puede liderar industrias clave si integra su mercado, reduce cargas regulatorias y activa inversión para startups y scaleups

María José
María José Martínez Modelo
Departamento de Comunicación - Atlas Tecnológico
03-02-2026

El asunto de la soberanía tecnológica es un clásico, pero es ahora más urgente que nunca para Europa. La mesa ‘Is Europe’s Tech Sovereignty Feasible?’ del Foro de Davos ha reunido a líderes del sector público y privado para debatir cómo Europa puede recuperar su lugar en la vanguardia tecnológica global. El continente puede liderar industrias clave si integra su mercado, reduce cargas regulatorias y activa más inversión para startups y scaleups.

La discusión comienza con Aiman Ezzat, CEO de Capgemini, quien, al analizar los avances y desafíos del ecosistema europeo de startups, destaca que la inversión pública y la expansión del capital de riesgo han mejorado, pero la fragmentación de los mercados europeos limita la expansión de las empresas.

“Para que una startup piense en Europa como mercado, la regulación debe ser uniforme y el capital verdaderamente europeo. Hoy, la percepción sigue siendo que empieza en un país y luego piensa en expandirse”, ha explicado. Además, la cultura de riesgo europea es más prudente que la estadounidense, lo que dificulta que las compañías asuman riesgos de escalado agresivo.

Ezzat ha alertado, asimismo, sobre la regulación temprana de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial. “Regular la tecnología en lugar de su uso puede matar la innovación”, ha defendido, y ha enfatizado que las normas deben acompañar la evolución tecnológica y no frenar la creatividad.

La mesa redonda ha explorado la tensión entre integración y autonomía tecnológica. La ministra de Asuntos de la UE de Suecia, Jessica Rosencrantz, ha subrayado la importancia de mantener apertura comercial mientras se fortalece la capacidad europea.

Christian Klein (SAP): “No necesitamos capas de regulación sobre regulación. Una normativa clara permite entrenar modelos de IA y aplicarlos a sectores críticos sin comprometer seguridad ni innovación”

“No podemos depender demasiado de un país o una compañía. Necesitamos actores fuertes y tecnología propia, sin cerrar mercados ni excluir a los mejores”, ha afirmado. Ezzat ha coincidido en que la soberanía debe buscarse donde sea crítico, pero sin frenar la adopción tecnológica que impulsa la productividad. Por su parte, el cofundador de ElevenLabs, Mati Staniszewski, ha señalado que separar infraestructura de aplicaciones permite construir soluciones locales mientras se mantiene la cooperación global.

En cuanto a datos y privacidad, Christian Klein, CEO del gigante europeo del software SAP, ha enfatizado que Europa tiene industrias y datos estratégicos, pero el acceso debe ser eficiente y regulado con precisión. “No necesitamos capas de regulación sobre regulación. Una normativa clara permite entrenar modelos de IA y aplicar inteligencia artificial a sectores críticos sin comprometer la seguridad ni la innovación”.


Emprender en Europa

Mati Staniszewski (Elevenlabs), ha ofrecido la visión de un emprendedor europeo con ambición global. Su compañía está especializada en la generación de voz con inteligencia artificial (IA) y, según ha relatado, la inspiración surgió de Europa y de la experiencia cultural polaca. No obstante, el capital estadounidense resultó necesario para escalar la empresa.

“Cuando pasas de un millón a cien millones, necesitas aprender de quienes han recorrido ese camino antes. Europa tiene la inspiración, pero para la segunda capa de escalado, hay que mirar más allá”, ha indicado. Staniszewski considera, además, que construir un ecosistema transnacional permite que las innovaciones europeas crucen fronteras conservando su espíritu local y amplificando su alcance.

Desde la posición de compañía europea exitosa y reconocida, Christian Klein ha recordado cómo los fundadores transformaron un software inicial en un ERP (enterprise resource planning) que sostiene la empresa casi 50 años después. Klein ha destacado la importancia de asumir riesgos y comprender profundamente al cliente, sobre lo cual ha insistido en que ese “espíritu de riesgo calculado” permitió que SAP “tomara decisiones difíciles en momentos clave”, y que esa actitud sigue marcando su hoja de ruta.

Klein ha remarcado la necesidad de ofrecer acceso rápido a capital y mercados para startups y scaleups, y ha señalado que Europa posee todos los ingredientes para el crecimiento: talento, datos e industrias fuertes con presencia global.

Aiman Eizat (Capgemini): “Para que una startup piense en Europa como mercado, la regulación debe ser uniforme y el capital verdaderamente europeo”


La combinación entre ecosistemas industriales avanzados y marcos regulatorios predecibles crea, en su opinión, condiciones únicas para desarrollar soluciones basadas en inteligencia artificial. “No debemos hablar de regulaciones o impuestos digitales antes de ver las oportunidades que tenemos. El potencial está en aplicar IA en sectores donde Europa puede liderar”, ha asegurado.

Por último, Christian Klein ha defendido que Europa puede situarse a la cabeza mundial en la aplicación de IA en ámbitos como la manufactura, la logística y la salud si se alinea la tecnología con las necesidades de la industria.

Para Jessica Rosencrantz, en términos de productividad, su país mantiene un crecimiento comparable al de Estados Unidos gracias a la adopción tecnológica, la disponibilidad de capital y la cultura de inversión.


“Tenemos un ecosistema de startups sólido y un mercado de capitales activo. Casi cuatro de cada diez suecos invierten en acciones o fondos, y el 90% de los ahorros privados se destina a instrumentos distintos a la cuenta bancaria”, dice.

Esa costumbre de invertir, junto con reformas estructurales como la completa reestructuración del sistema de pensiones durante la crisis de los años 90, crea “un entorno favorable a la innovación y al crecimiento sostenido”, ha explicado. Jessica Rosencrantz considera que Europa debe aprender de estos modelos: movilizar capital privado, fomentar la cultura de inversión y simplificar la regulación son “pasos esenciales para que más compañías puedan crecer y competir a nivel global, sin depender exclusivamente de mercados externos”. Además, ha enfatizado que “la combinación de curiosidad, apoyo institucional y acceso a financiación forma la base de un entorno que favorece la innovación tecnológica sostenida”.

La visión de Bruselas

La perspectiva de la Comisión Europea ha sido abordada por Henna Virkkunen, quien ha explicado que la UE trabaja para “consolidar mercados fragmenta dos, facilitar el acceso al capital y simplificar regulaciones”, con especial atención a startups y scaleups. “Solo el 8% de las startups europeas logran escalar, frente al 60% en EEUU. Es crucial acelerar los procesos de autorización y armonizar las normas”, ha señalado.

Virkkunen ha mencionado la nueva regulación de telecomunicaciones y la Digital Package on Simplification como ejemplos de cómo la UE integra normas dispersas sobre datos y telecomunicaciones y elimina barreras internas. Además, ha destacado la creación de “un marco regulatorio uniforme para datos personales y no personales, y el desarrollo de incentivos para que los ciudadanos europeos inviertan sus ahorros en lugar de mantenerlos en cuentas bancarias”, siguiendo ejemplos como el sueco.

Armonizar regulaciones, consolidar mercados, movilizar capital, fomentar la cultura de riesgo y garantizar acceso seguro a datos estratégicos serían las claves compartidas por los ponentes, que coinciden en que Europa cuenta con talento, inversión y conocimiento científico, y que estas fortalezas deben orientarse hacia su competitividad global.