Mercado y Tendencias
España moviliza 808 millones para tecnologías cuánticas mientras refuerza su posición digital en Europa
El país está entre los cinco mayores contribuyentes científicos de la UE y destaca en robótica y computación de alto rendimiento, según el ‘Study on strategic digital technologies’ publicado por la Comisión Europea
El estudio sitúa a Alemania, Francia, Países Bajos, España e Italia como los cinco principales contribuyentes de la UE en producción científica digital durante el periodo analizado. Alemania lidera el volumen total, mientras Italia sobresale en inteligencia artificial (IA), robótica, cloud-edge-IoT y blockchain.
La capacidad de España
La posición española cambia cuando el análisis deja de centrarse sólo en volumen y observa las áreas de especialización. En patentes digitales, España destaca en robótica y computación de alto rendimiento (HPC), con una concentración particularmente elevada de actividad en HPC respecto al conjunto de su cartera tecnológica digital.
La Universitat Politècnica de Catalunya figura entre las universidades europeas que están consolidando su posición internacional en informática, con fortalezas en IA, ingeniería de software, ciberseguridad y sistemas digitales. En el ámbito de los centros de investigación y tecnología, Tecnalia figura junto a organizaciones como Fraunhofer, CEA, TNO, VTT, IMEC, RISE y AIT dentro de la red europea de RTOs que conecta investigación con aplicaciones industriales.
El talento constituye otra de las bazas españolas. En 2026, España contaba con cerca de un millón de especialistas TIC, el 10,2% del total de la UE. Alemania concentraba 2,3 millones y Francia 1,4 millones. El problema no es exclusivo de España. De acuerdo con el informe, Europa tiene dificultades para formar y retener suficientes perfiles avanzados en IA, ciencia de datos o ciberseguridad.
La demanda seguirá creciendo. El estudio recoge una previsión de aumento del 36% en la demanda de profesionales TIC entre 2022 y 2035, frente a una capacidad educativa europea que todavía resulta limitada. La UE produce actualmente 2,6 graduados terciarios en TIC por cada 1.000 personas de entre 20 y 34 años, la tasa más baja entre las economías avanzadas comparadas.
La computación cuántica
España también está tratando de ganar posiciones en una tecnología todavía emergente, la computación cuántica. El país lanzó en abril de 2025 su Estrategia de Tecnologías Cuánticas 2025-2030, con una inversión inicial de 808 millones de euros procedentes del FEDER y del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. El volumen podría alcanzar los 1.500 millones de euros al incorporar capital público y privado movilizado.
La estrategia contempla siete prioridades, entre ellas el desarrollo de capacidades industriales, la convergencia entre IA y tecnologías cuánticas, las comunicaciones cuánticas, la sensórica y metrología, la criptografía poscuántica, las infraestructuras de investigación y la formación. Se identifican también aplicaciones potenciales en navegación, comunicaciones seguras, descubrimiento de fármacos, gestión del riesgo climático y optimización de redes eléctricas.
La UE mantiene capacidades relevantes en investigación cuántica, desarrollo de algoritmos, tolerancia a fallos, software cuántico y comunicaciones seguras, además de una posición sólida en computación de alto rendimiento. En este último ámbito, el estudio destaca áreas como la eficiencia energética, los gemelos digitales aplicados a sistemas climáticos y energéticos y la integración de IA en los flujos de trabajo científicos.
El reto aparece cuando se pasa de la investigación a la capacidad de convertirla en productos y empresas capaces de competir globalmente. Europa concentra el 30% de las principales universidades y centros de investigación tecnológica del mundo y forma el doble de graduados en ciencia e ingeniería que EE.UU.
De igual manera, se identifica una brecha persistente entre la capacidad europea para generar conocimiento y su capacidad para escalar empresas tecnológicas. En las doce áreas digitales analizadas, las empresas europeas han atraído 82.000 millones de euros de capital riesgo desde 2015, de los que 16.000 millones corresponden solo a 2024.
La inversión ha crecido a un ritmo cercano al 20% anual desde 2015, pero muchas compañías encuentran dificultades para acceder a financiación en fases avanzadas y crecer internacionalmente. En paralelo, algunas capas fundamentales de la economía digital siguen dominadas por compañías como NVIDIA, con una cuota del 92% en aceleradores de IA, también por Amazon Web Servicies, Google y Microsoft, que concentran más del 60% del mercado global de cloud.
IA, cloud y chips
Para desarrollar y desplegar modelos avanzados de IA hacen falta datos, capacidad de almacenamiento, centros de datos, aceleradores, semiconductores y cloud. Son capas que están cada vez más conectadas y en las que Europa mantiene fortalezas concretas, pero también dependencias externas.
El estudio apunta precisamente hacia esa interconexión como una de las claves para las futuras políticas de I+D. La evolución de la IA está estrechamente ligada a tecnologías como la computación de alto rendimiento, el cloud-edge-IoT, los semiconductores, la conectividad, la ciberseguridad, la robótica y la computación cuántica.
Al mismo tiempo, Europa está reforzando sus infraestructuras. Ejemplo de ello es el compromiso de Amazon de invertir 33.700 millones de euros en España para ampliar su infraestructura de cloud y centros de datos de IA, con instalaciones de datos, fabricación de servidores y capacidades logísticas.
El diagnóstico del estudio apunta a que Europa no debería abordar estas tecnologías como compartimentos estancos. La IA, por ejemplo, puede actuar como una capa transversal sobre robótica, HPC, cloud, datos o tecnologías cuánticas. Del mismo modo, los avances en fotónica, semiconductores o conectividad pueden reforzar capacidades en varios ámbitos a la vez.

