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El factor humano marca el rumbo de la transformación
Diez iniciativas del ecosistema de Atlas Tecnológico, lideradas por MESbook, Progressa Lean, Integra Tecnología, Paradigma Digital, Kyeland, Celestia TST, Seidor, 9altitudes, Telefónica y Tecnalia ponen de relieve que la competitividad industrial también se construye desde la gestión del talento y la colaboración entre equipos
María José Martínez Modelo
Responsable de Comunicación, Marketing y Eventos - Atlas Tecnológico
28-08-2026

La conversación sobre la transformación digital suele girar alrededor de la inteligencia artificial, la automatización o el dato. Sin embargo, una parte creciente de la industria ha situado el foco en otro elemento que condiciona el éxito de cualquier proyecto: las personas. La tecnología aporta velocidad y nuevas herramientas, mientras que el criterio y la colaboración siguen naciendo de quienes trabajan cada día en las organizaciones.
Los casos de éxito del ecosistema de Atlas Tecnológico muestran que la digitalización deja de entenderse como un fin para convertirse en un medio que facilita el trabajo diario y permite dedicar más tiempo a actividades de mayor valor. Así, la mejora de los procesos avanza de la mano del desarrollo de las personas.
Uno de los ejemplos más claros llega de la mano de MESbook y su proyecto desarrollado junto a GAZC. La implantación de una plataforma capaz de integrar producción, calidad y datos de planta permitió ganar visibilidad sobre las operaciones y agilizar la toma de decisiones. Junto a la dimensión tecnológica apareció un componente decisivo para el éxito del proyecto. La gestión del cambio ocupó un papel protagonista mediante formación, acompañamiento y equipos internos encargados de facilitar la adopción del nuevo sistema. La digitalización también liberó a los profesionales de tareas administrativas repetitivas, de manera que pudieron concentrar sus esfuerzos en actividades con mayor capacidad de aportar conocimiento y mejora continua.
La evolución del modelo Lean en Grupo Dacsa sigue una dirección similar gracias al trabajo desarrollado con Progressa Lean. La digitalización sustituyó documentos en papel y hojas de cálculo por una plataforma compartida para gestionar incidencias, auditorías y rutinas operativas. La información comenzó a fluir entre plantas con mayor rapidez y cada equipo pasó a disponer de la misma visión sobre los procesos. La colaboración ganó agilidad y las personas pudieron dedicar más tiempo a resolver problemas y menos a localizar información dispersa.

La coordinación también constituye el eje del proyecto impulsado por Integra Tecnología junto a Garnica. La compañía necesitaba ordenar su hoja de ruta hacia la Industria 4.0 y alinear proyectos, tecnologías y prioridades. La creación de una oficina de gestión de proyectos permitió estructurar el conocimiento colectivo y compartir criterios para priorizar iniciativas y facilitar decisiones estratégicas. El resultado fue una organización capaz de avanzar con mayor cohesión, que se apoya en especialistas y en una visión común sobre el futuro de la empresa.
Transformación cultural
Si existe un caso donde la transformación cultural ocupa el primer plano, ese es el desarrollado por Paradigma Digital con Triodos Bank. La iniciativa impulsó nuevas formas de trabajo basadas en metodologías ágiles y una distribución más amplia de la capacidad de decisión. Surgieron nuevos perfiles profesionales, se incorporó la mejora continua al trabajo diario y la organización fortaleció la colaboración entre áreas. La relación entre cliente y proveedor evolucionó hacia un modelo de partnership, donde todos los equipos comparten objetivos y responsabilidades. La satisfacción de las personas y el aprendizaje continuo pasaron a formar parte del propio modelo de gestión.
La mejora del trabajo cotidiano también aparece en el proyecto de Keyland para Megaplas, empresa del grupo FCC. La automatización de procesos logísticos y productivos mediante soluciones integradas con SAP permitió eliminar registros en papel, reducir desplazamientos dentro de la planta y simplificar numerosas operaciones. Los operarios comenzaron a disponer de la información allí donde desarrollan su actividad y el tiempo dedicado a tareas manuales encontró un nuevo destino en labores con mayor valor para la producción y el servicio al cliente.
La gestión inteligente de la información sobre el trabajo de las personas protagoniza el proyecto IMOP desarrollado por Celestia TST. Gracias a tecnologías de localización en interiores, la empresa consigue relacionar la actividad desarrollada en planta con la planificación y el control de costes. El sistema facilita la asignación automática de tiempos de trabajo a las órdenes de fabricación y proporciona una visión más precisa sobre el funcionamiento de la organización. Esa información ayuda a mejorar la planificación, optimizar recursos y reducir carga administrativa, mientras los equipos disponen de más tiempo para actividades ligadas a la producción y la mejora de procesos.
En otro caso de éxito, SEIDOR implantó junto a Inkema un sistema MES conectado con SAP que proporciona información de producción en tiempo real directamente en el punto donde se desarrolla el trabajo. Así, la captura automática de datos reduce errores y facilita decisiones más rápidas. Cada profesional accede a una visión más completa de la planta y participa en un modelo de gestión apoyado en información compartida y accesible.

La colaboración
La colaboración entre departamentos constituye el principal avance conseguido por AUSA gracias al proyecto desarrollado con 9altitudes. La integración de la documentación técnica con el ERP eliminó procesos manuales y mejoró el intercambio de información entre ingeniería, fabricación y el resto de áreas de la empresa. La desaparición de duplicidades y la disponibilidad de una fuente única de conocimiento facilitaron el trabajo conjunto y redujeron tiempos dedicados a tareas administrativas. Con la solución, la organización ganó fluidez en la comunicación y reforzó la coordinación entre equipos.
En otro caso de éxito, Telefónica ha desarrollado una plataforma para la gestión integral de policías locales que reúne en un único entorno la información necesaria para coordinar agentes, patrullas, incidencias y recursos. La disponibilidad de datos compartidos favorece una mejor planificación de los servicios y ayuda a distribuir los equipos con mayor agilidad. La coordinación entre profesionales gana calidad gracias a una visión común sobre la actividad diaria.

Todos estos proyectos demuestran que la digitalización adquiere valor cuando mejora la forma de trabajar y multiplica la capacidad de decisión de las personas. Los datos aportan conocimiento, mientras que el criterio continúa perteneciendo a quienes interpretan la información y transforman cada decisión en una mejora para la organización.
El siguiente paso ya comienza a tomar forma. Tecnalia trabaja en esa dirección mediante IKASprod, una iniciativa que acerca la Industria 5.0 a las fábricas. El proyecto desarrolla sistemas inteligentes capaces de aprender directamente de las personas mediante instrucciones habladas, gestos o demostraciones en entornos inmersivos. Los robots incorporan el conocimiento de quienes desempeñan cada tarea y aprenden de su experiencia para adaptarse con mayor rapidez a nuevas necesidades productivas.
La propuesta sitúa a las personas como protagonistas del aprendizaje tecnológico. El trabajador deja de actuar únicamente como usuario de una máquina para convertirse en quien transmite conocimiento y guía la evolución del sistema.
La inteligencia artificial amplía, de este modo, su papel como herramienta al servicio del talento humano y abre una nueva etapa donde la experiencia, la creatividad y el criterio representan el principal motor de la transformación industrial.
La energía se explica desde las personas
El proyecto desarrollado por Propelland para Cuerva demuestra que el factor humano también comienza por comprender a quienes van a utilizar una tecnología. A partir de entrevistas con ciudadanos de distintas edades, la compañía diseñó un tótem interactivo capaz de explicar el funcionamiento de las redes eléctricas inteligentes mediante una experiencia sencilla y visual. El proceso de investigación, prototipado y pruebas con usuarios permitió crear una herramienta accesible que acerca la transición energética a la sociedad desde un enfoque centrado en las personas.

Recuperar conocimiento
CTIC impulsa una visión de la Industria 5.0 en la que la inteligencia artificial amplía las capacidades de las personas y ayuda a preservar el conocimiento en las organizaciones. Proyectos como QuesIA utilizan la IA para conservar la experiencia de los maestros queseros y facilitar su transmisión entre generaciones. Al mismo tiempo, iniciativas como ALIATE promueven entre niños y jóvenes un uso ético, crítico y responsable de esta tecnología para fortalecer competencias como el pensamiento crítico, el análisis y la capacidad de decisión. El objetivo consiste en desarrollar una IA que acompañe a las personas, proteja el conocimiento y contribuya a una sociedad más preparada para afrontar los desafíos del futuro.
Gestión del cambio
La metodología Design Thinking, impulsada por Innolandia, propone un cambio de enfoque en los procesos de innovación al situar a las personas en el centro del diseño de productos, servicios y procesos. El método parte de la observación y la empatía para comprender las necesidades de los usuarios antes de generar ideas y desarrollar soluciones. A través de la experimentación, el prototipado y la validación continua, las organizaciones fortalecen su capacidad de innovar y aceleran el desarrollo de propuestas que responden mejor a las expectativas de quienes las utilizan.
