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De reducir 11.000 toneladas de CO₂ a acortar un 40% el consumo energético: siete casos de sostenibilidad industrial en el ecosistema Atlas
Las iniciativas de Lodisna, SPB, Fripozo, CAF, Florette, Michelin y Fama se comprometen con los objetivos europeos de descarbonización gracias a su apuesta por las energías renovables, la electrificación y la eficiencia energética
Lodisna
Entre las soluciones aplicadas por la mejora del planeta destaca la utilización de biocombustible HVO100, un diésel renovable de segunda generación hecho con residuos orgánicos que reduce hasta un 90% las emisiones de CO₂. Gracias a esta decisión, han conseguido reducir en 11.000 T las cantidades de CO₂ generadas en 2025. Lodisna también ha apostado por la electrificación de la flota, los datos muestran que se ha conseguido más de 266.000 km anuales descarbonizados.
Otras estrategias que se han desarrollado son la fabricación de lonas con materiales reciclados y las tecnologías para reducir kilómetros en vacío, a través de una Control Tower para optimización de procesos, la planificación operativa anticipada y la digitalización de flota y equipos.
SPB
La compañía usa electricidad que cuenta con el certificado de energía verde para garantizar su origen en renovables adquiridas por la compañía suministradora. Además, marcan 2030 como horizonte para alcanzar la utilización de un 50% de PCR en los envases de plástico. Para ello, parten de una planificación consciente, buscan activamente una mejora en la eficiencia energética, reducen consumos y planifican rutas de transporte para minimizar el impacto medioambiental.
Uno de los objetivos marcados por SPB es cumplir con la gestión de residuos 4R: reducir, reutilizar, reciclar y recuperar. En su apuesta por la economía circular, establecen la reducción del consumo de plástico mediante la optimización del peso de los envases, gran parte del aceite de palma consumido cuenta con certificado RSPO y todos los elementos de cartón utilizados están señalados con el certificado FSC.
Fripozo
La empresa emplea energía eléctrica procedente de fuentes renovables y gracias a la iluminación LED incorporada en fábrica e instalaciones han conseguido ahorrar un 40% de consumo energético. También han aumentado las cantidades de residuos reciclados, principalmente el cartón, la madera, los plásticos y los aceites vegetales usados en el proceso de fabricación. Complementario a ese dato, el 100% de los proveedores de cartón de Fripozo garantizan que el material procede de bosques gestionados de forma responsable, acuñado con certificación FSC.
Uno de los mayores logros en materia de la compañía es que el 89% de los envases son reciclables. Además, en la Región de Murcia, han impulsado un plan de ahorro de agua, con el que se comprometen a revisar anualmente el gasto de agua para mejorar la eficiencia de uso en fábrica. Como paso en dirección a la eficiencia energética, apuestan por la energía fotovoltaica; los datos de 2025 apuntan a que el 21% del total consumido procedía de esta fuente.
CAF
Desde la compañía abordan el desarrollo de soluciones sostenibles aplicadas a la movilidad urbana, terreno donde son líderes gracias a sus soluciones planteadas para metros, tranvías, LRVs y autobuses de bajas y cero emisiones. A través de la marca Solaris, invierten en descarbonización, automatización, digitalización y competitividad. Su plan estratégico se sustenta sobre tres pilares: el ambiental, el social y la gobernanza.
CAF ha conseguido superar los estándares del sector, hito justificado por las calificaciones de "riesgo bajo", según la agencia Sustainalytics, y la medalla "Platino" de Ecovadis. Los objetivos marcados incluyen un plan de descarbonización, con el que se rigen al compromiso Net Zero de cara a 2045 con la implementación de prácticas responsables en la cadena de valor.
Florette
La empresa opta principalmente por el ahorro de agua, con tácticas como el uso de riego por goteo, la aspersión y la reutilización de agua de lluvia y mantas térmicas. A través de proyectos como Micro-REGENERA o FORESTCHAR, en colaboración con la Universidad de Navarra, buscan optimizar el nitrógeno del suelo y valorizar restos forestales. También abordan la aplicación de desinfectantes de residuo cero y el fomento de la biodiversidad local.
En cuanto al control de emisiones de ruido ambiental, se toman las medidas adecuadas: trabajar con puertas y ventanas cerradas, realizar un mantenimiento adecuado de la maquinaria, así como un control y seguimiento de mediciones ambientales. Otra de las medidas de reducción implantadas por Florette es la sustitución del plástico OPP35 con OPP30, con la que se ha conseguido un ahorro de 91,1 Tn.
Michelin
Todos los componentes usados en la producción de los neumáticos deben ser sostenibles para asegurar la reducción del impacto ambiental, como caucho natural, caucho sintético, metal, cables textiles, cargas de refuerzo, plastificantes y otros elementos como el azufre para la vulcanización. Por ejemplo, para sustituir al butadieno procedente del petróleo, usan una biomasa formada con residuos de madera, cascarilla de arroz, hojas y tallos de maíz.
Otro de los retos planteados por Michelin es el de utilizar la menor cantidad posible de materia prima en neumáticos, sin que ello suponga un perjuicio sobre el rendimiento o la eficacia. El fin último es la reducción de las emisiones de CO₂, mediante medidas como la baja resistencia a la rodadura de sus neumáticos.
Fama
Asimismo, los sofás de Fama están libres de PFCs y sus tableros no emiten formaldehído a la atmósfera y el 98% de los adhesivos utilizados están libres de disolventes y su base es acuosa. A su vez, han obtenido un Certificado ISO 14001 de gestión ambiental y un certificado de Huella de Carbono. Uno de los proyectos que están impulsando es la sustitución de los rollos de cartón por rollos de plástico para que puedan ser utilizables.

