Mercado

Amberes pone en evidencia la política industrial de la UE: el 83% de los objetivos de la Declaración de 2024 han sido incumplidos

La UE intenta salvar su base productiva en la Cumbre Industrial Europea entre críticas por impuestos a la electricidad 15 veces superiores a los del gas, soluciones como el "Régimen 28" y la fórmula UE Inc. y la “brújula de competitividad” de Von der Leyen

Maria Teresa
Maria Teresa Isonhood
Departamento de Comunicación - Atlas Tecnológico
17-02-2026

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen.

Desde Amberes, los líderes de la UE en la Cumbre de la Industria Europea, celebrada el 10 y 11 de febrero, demandan acciones que impulsen la competitividad del continente. “La industria europea no pide protección frente al cambio, pedimos las condiciones para liderar el cambio”, firman en la declaración. La situación se describe como un periodo “especialmente desafiante” comparado con décadas anteriores, donde el Informe Draghi sigue sin implementarse plenamente y la fragmentación del mercado único continúa siendo el principal contrapeso.

En 2024, ya se había presentado un mensaje premonitorio, Europa se enfrentaba a su peor recesión en una década y necesitaba de un pacto industrial que complementara al Pacto Verde. Dos años después, los datos demuestran que la advertencia fue ignorada en gran medida. De acuerdo con el Marco de Seguimiento de la Declaración de Amberes, aproximadamente el 83% de los indicadores clave de rendimiento (KPI) evaluados para la UE no han registrado avances significativos. Mientras China y Estados Unidos impulsan estrategias agresivas de subsidios y descarbonización, Europa enfrenta un ritmo de cierre de plantas sin precedentes.

Ante la “necesidad inmediata” se proponen tres medidas decisivas. La primera, reducir costes tanto energéticos como relacionados con el carbono. Los precios de la electricidad en la UE siguen siendo superiores a los de la competencia. La segunda, facilitar el acceso a capital barato y acuerdos comerciales que aseguren insumos críticos. Y en tercer lugar, fomentar el orgullo de adquirir productos fabricados en Europa a través de un incentivo de etiquetas transparentes de productos circulares y con huella neta cero.

Brújula de Competitividad

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, defiende su gestión y se basa en la nueva “brújula de la competitividad”. Su discurso arroja cifras que buscan calmar el escepticismo empresarial con inversiones en tradiciones industriales, que pasaron de 52.000 millones de euros en 2024 a 115.000 millones en 2025. Además tras años de parálisis, Europa ha sellado acuerdos históricos con Mercosur e India, que permiten abrir mercados a más de 2.700 millones de personas. 


La industria también denuncia una parálisis administrativa, una realidad que la propia presidenta de la Comisión admite, “hoy puede tardarse más en autorizar una fábrica que en construirla”. Respecto a esta carga burocrática, Von der Leyen ha fijado un ambicioso objetivo de reducción de 37.000 millones de euros durante el presente mandato, lo que supondría un recorte del 25% en las trabas administrativas a nivel europeo. Según la Presidenta, “diez paquetes legislativos están en camino y supondrán 15.000 millones de euros anuales en reducción de cargas”. Sin embargo, reconoce la lentitud del proceso, pues solo tres han sido adoptados.


Uno de los anuncios más ambiciosos de la Comisión para responder al Informe Letta es el "Régimen 28".

una nueva estructura empresarial europea —EU Inc.— con un conjunto único de normas válidas en los 27 Estados miembros. “Permitirá registrar una empresa en 48 horas, totalmente en línea, facilitará el acceso a financiación y simplificará operaciones transfronterizas”, afirma Von der Leyen. Este proyecto busca eliminar el ‘gold-plating’ o exceso de regulación nacional que asfixia a las pymes.

El debate final se centra en la energía. Mientras la industria denuncia precios inasumibles, la Comisión señala un camino claro, las renovables (34 €/MWh) y la nuclear (50-60 €/MWh) son el futuro frente al gas (100 €/MWh). No obstante, Von der Leyen admite una distorsión fiscal evidente que la industria lleva años señalando: los impuestos a la electricidad industrial son hoy 15 veces superiores a los del gas, una anomalía que el nuevo Pacto Industrial Limpio deberá corregir si quiere que las fábricas sigan operando en suelo europeo.

Desde la Cumbre Industrial Europea, hacen un exhorto a tomar acciones concretas que reflejen la urgencia propia de las épocas de crisis. “Solicitamos pasar de los análisis a la ejecución y transformar los planes en resultados, bajo un objetivo claro: salvar nuestra industria. La necesidad es inmediata, para hoy mismo”.