Mercado

La inversión en startups españolas alcanza los 3.108 millones en 2025, una caída del 3% pese al incremento del 11% en las operaciones

El informe Spain Global Startup Hub 2026 del ICEX identifica una mayor madurez del ecosistema español, impulsada por el crecimiento de las rondas de escalado, el liderazgo del software, la inteligencia artificial y la consolidación de Madrid y Barcelona entre los principales hubs europeos, con la octava y undécima posición respectivamente

09-07-2026

El ecosistema español de startups ha dejado atrás la fase de expansión acelerada impulsada por la pandemia para adentrarse en una etapa de mayor madurez. Aunque el volumen de inversión ha descendido ligeramente en 2025, la actividad ha aumentado, las rondas se han diversificado y el mercado muestra una mayor capacidad para financiar compañías en fases avanzadas de crecimiento.

Al mismo tiempo, sectores como el software, la inteligencia artificial (IA), la biotecnología o la productividad empresarial han concentrado el interés inversor, mientras Madrid y Barcelona refuerzan su posición entre los principales polos europeos de innovación y otras ciudades continúan consolidando ecosistemas especializados. Estas son algunas de las principales conclusiones del informe Spain Global Startup Hub 2026, elaborado por ICEX.

Tras varios años marcados por fuertes oscilaciones, el mercado español muestra síntomas de estabilización. Durante 2025 se han movilizado 3.108 millones de euros, un 3% menos que el año anterior, pero el número de rondas aumenta un 11%, hasta 376 operaciones, lo que refleja una recuperación de la actividad inversora tras el ajuste global experimentado por el capital riesgo.

El informe también identifica una mayor madurez del mercado. Las 15 megarrondas superiores a 50 millones de euros concentran 1.354 millones, el 44% de toda la inversión anual. Este dato confirma la capacidad del ecosistema para financiar empresas en fases de escalado. Al mismo tiempo, la inversión mediana ha aumentado un 34%, hasta 2,14 millones de euros, mientras el ticket medio ha descendido un 14%, situándose en 9,4 millones, como consecuencia de una menor dependencia de operaciones extraordinarias.

El software y la IA lideran el mercado

La distribución sectorial confirma el protagonismo creciente de las tecnologías digitales. El software y la IA son el principal destino de la inversión, con 516 millones de euros, impulsados por la incorporación de capacidades de IA en aplicaciones empresariales. Les siguen biotecnología y ciencias de la vida, con 345 millones; de esta forma, se multiplica por cuatro la financiación obtenida un año antes, y las soluciones de productividad empresarial, que han captado 321 millones. El ámbito de la salud y bienestar ha recibido otros 166 millones de euros.

Entre las principales operaciones del año, destacan la ronda de 190 millones de euros de TravelPerk, los 189 millones obtenidos por Multiverse Computing, los 118 millones captados por SpliceBio, los 110 millones de Factorial o los 73,9 millones levantados por la valenciana ARTHEx.

El análisis de las fases de inversión muestra un ecosistema que comienza a reforzar sus etapas de crecimiento. Las rondas Series A han aumentado un 34%, hasta 127 operaciones, y se han convertido en el segmento más dinámico del mercado. Las Series C han crecido un 65%, mientras que las Series B permanecen prácticamente estables. En contraste, las rondas seed han descendido un 10%, reflejo de una mayor selectividad por parte de los inversores en las primeras fases del emprendimiento.

En cuanto a los instrumentos financieros, el equity continúa siendo la fórmula predominante presente en el 69% de las operaciones. Sin embargo, el informe detecta un aumento de las estructuras híbridas que combinan capital y deuda (23%), así como un mayor peso de la financiación no dilutiva mediante fondos públicos y venture debt.

Madrid y Barcelona lideran

La internacionalización constituye uno de los rasgos diferenciales del ecosistema español. México se mantiene como el principal destino de expansión de las startups nacionales, seguido por EEUU, Reino Unido, Brasil, Argentina, Francia, Italia, Portugal y Alemania. El informe destaca además el papel de España como puente natural entre América Latina y Europa gracias a sus vínculos empresariales, lingüísticos y culturales. La actividad del capital riesgo también refleja esa creciente apertura internacional. En 2025, los fondos españoles han invertido 46,7 millones de euros en Reino Unido, 44,7 millones en EEUU y 37,6 millones en Francia. A su vez, los principales inversores extranjeros proceden del Reino Unido (159,3 millones), Francia (155 millones), Suecia (102,7 millones) y EEUU (81,4 millones).

Madrid y Barcelona continúan concentrando la mayor parte de la actividad emprendedora española. Según el informe, Madrid ocupa la octava posición entre los principales ecosistemas startup europeos y Barcelona, la undécima, mientras la capital catalana alcanza el sexto puesto mundial en financiación de fases tempranas.

No obstante, el ecosistema español gana diversidad territorial. Valencia cuenta ya con 525 empresas tecnológicas, que generan 5.120 empleos y una facturación conjunta de 754 millones de euros. También destacan Bilbao, Zaragoza, San Sebastián, Málaga o Sevilla, que consolidan comunidades emprendedoras cada vez más especializadas. En paralelo, España supera ya las 200 aceleradoras, incubadoras y programas de apoyo a startups, uno de los ecosistemas de acompañamiento más amplios del sur de Europa.

El informe subraya asimismo la consolidación de varios sectores estratégicos. La biotecnología reunió 523 compañías tecnológicas, de las que 280 son startups, y atrajo 345 millones de euros de inversión durante 2025. En paralelo, el ámbito de Space & Navegation movilizó 151 millones de euros a través de siete operaciones y reúne 90 startups y 23 scaleups, mientras que el ecosistema de eHealth captó 166 millones de euros en 34 operaciones.

Más allá de las cifras, el informe transmite una idea de fondo: España ha superado la fase de construcción de su ecosistema startup y entra en una etapa en la que el desafío consiste en convertir ese volumen de actividad en liderazgo internacional. La estabilidad de la inversión, el crecimiento de las rondas de escalado, la consolidación de sectores intensivos en tecnología y la creciente proyección internacional dibujan un ecosistema cada vez más competitivo. El siguiente paso será aprovechar esa base para incrementar el número de empresas capaces de crecer globalmente, atraer más capital internacional y consolidar a España como uno de los principales hubs europeos de innovación.