Más IA para mejorar las habilidades humanas y tomar el control total de la industria

La mesa redonda ‘Los límites de la automatización: el lugar de las personas en la era inteligente’ puso de manifiesto la necesidad de poner la tecnología al servicio de las personas para marcar la ruta de las empresas, una ruta que requiere formación avanzada en IA en todos los niveles organizativos para asegurar fábricas conectadas, conscientes y automatizadas
María José Martínez
26 de marzo de 2025 | Compartir: Compartir en twitter Compartir en LinkedIn
Más IA para mejorar las habilidades humanas y tomar el control total de la industria

Una fábrica consciente, altamente automatizada, que sepa escuchar y reaccionar a lo que le pidan las personas. Esta fue la regla del juego que se definió desde la mesa redonda ‘Los límites de la automatización: el lugar de las personas en la era inteligente’. Cuatro voces expertas protagonizaron el debate acerca de esa relación entre tecnología y personas: María Mirabet, CEO de A2D Innova; Germán Arias, docente de Fom Talent y ex director técnico en Michelin; Maite Santos, directora de Mercado de Industria y Movilidad en Tecnalia, y Joan Pons Claret, director de Innovación de Grupo Sorigué.

Moderados por Sergio Martín, los participantes comenzaron exponiendo sus perfiles profesionales, tras lo cual María Mirabet trasladó la importancia de la labor de consultoría para acompañar las relaciones público-privadas. “Es importante que los gobiernos tengan criterio para saber qué productos llegarán al mercado para no desperdiciar el dinero público”, apuntó, y añadió que también se debe saber “dónde queremos ir y qué ayudas buscamos, no que nos vengan las ayudas y entonces nos adaptamos a ellas”.

Respondiendo a cómo separar “el grano de la paja” a la hora de impulsar tecnológicamente una empresa, Germán Arias aportó su experiencia como director técnico en la fábrica de Michelin de Valladolid. “Se hace con formación y trabajo”, defendió, y explicó que al plantearse un nuevo sistema de trabajo “lo primero es saber posicionarnos, saber qué queremos hacer, y fijar una estrategia a largo sobre cómo llegar al mercado con la mejor tecnología”. El experto aludió a la necesidad de “empezar la casa por los cimientos, y no por los tejados”: “lo primero es informarse y formarse, para tener un personal que sabe lo que está tratando”. “En Michelin empezamos en 2017 con todo el tema de la digitalización, y aunque aún queda camino, todo va fluyendo; y eso es a partir de que el personal está formado”, defendió.

Fábricas conscientes

En este punto, Maite Santos, respondió a la pregunta de Sergio Martín acerca de cómo ser una industria 4.0 flexible, sostenible y segura, “con una cuenta de resultados buena y no morir en el intento”. Santos sostuvo que se debe asegurar “con una estrategia bien planificada, paso a paso, preguntándonos cuál es el problema y, después, cómo lo puedo resolver, con tecnologías avanzadas al servicio de las personas”.

“La industria inteligente la asocio a personas que tienen el control de la fábrica y del negocio, que tienen conexión con el ecosistema y la cadena de valor”, defendió. “Pienso en una fábrica consciente, altamente automatizada, conectada, que sugiera cosas y entienda lo que está pasando, y en la que sea yo quien decide; una fábrica que me escuche y me responda”, argumentó.

Joan Pons, por su parte, expuso la experiencia del Grupo Sorigué en la adaptación tecnológica de los procesos productivos de la compañía. “La tecnología la utilizamos para mejorar eficiencias y asegurar que nuestros procesos sean súper sostenibles”, explicó. “Digitalización de todas las plantas depuradoras, gemelos digitales…todo esto lo tenemos controlado, pero si os fijáis son cuestiones verticales: hay una capa enorme de eficiencia transversal donde la adopción de la tecnología depende 100% de las personas, y si no quieren entrar, no entran”, argumentó. “Pero hoy está pasando algo muy divertido: vas a comprar el pan y escuchas conversaciones sobre inteligencia artificial, vídeos de humanoides…Todo el mundo, a nivel personal, nos atrevemos a hablar de tecnología: se ha democratizado mucho, y esto facilitará mucho la adopción de estas nuevas tecnologías transversales”, explicó.

Respondiendo a cómo debe ser una empresa para estar bien preparada en el contexto actual, María Mirabet defendió como requisito fundamental “que todas las personas con las que cuento estén al día en IA”. “Hay que interiorizar la IA, este es el gran tema hoy en día, porque va a sustituir a determinados procesos y tareas que hoy se están realizando de forma rutinaria por las personas”, defendió. Sobre el papel de las personas en este nuevo panorama, Germán Arias argumentó la necesidad de “generar confianza entre el personal: la automatización no viene a comerte, sino que viene a ayudar”. Joan Pons añadió que debemos pasar “de táctico a estratégico”. “Es todavía difícil poner remedio a trabajar en analógico, pero las nuevas tecnologías permiten pensar que lo vamos a conseguir”.

Como últimas reflexiones, María Mirabet recalcó que las personas “debemos formarnos en IA”, y paralelamente “mejorar nuestras habilidades para diferenciarnos de estos nuevos robots”. Germán Arias añadió que debemos “evolucionar como seres humanos, adaptándonos a la tecnología; la automatización y la IA son un aliado dentro de la industria”. Maite Santos señaló a la colaboración como “imprescindible si queremos avanzar: hay que compartir datos, y eso nos hará más fuertes”. Por último, Joan Pons apuntó que la IA es “una oportunidad vital para engancharnos, tanto en el terrero personal como profesional”.

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